La iniciativa ahora deberá ser tratada por la Cámara de Diputados de la Nación Argentina para su aprobación definitiva.
El Senado de la Argentina aprobó este miércoles, tras más de 12 horas de debate, el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno y le dio media sanción con 42 votos a favor y 30 en contra. La iniciativa, denominada Modernización Laboral 2026, ahora deberá ser tratada por la Cámara de Diputados de la Nación Argentina para su aprobación definitiva.
El oficialismo sostiene que la propuesta busca actualizar la legislación vigente, reducir la informalidad y promover la creación de empleo formal, mientras que sectores opositores advierten sobre una posible pérdida de derechos laborales.
Entre los principales cambios incluidos en el texto se encuentran la implementación de un banco de horas que permite compensar horas extras con tiempo libre, mayor flexibilidad en la toma de vacaciones, la fijación de topes a las indemnizaciones por despido, la habilitación de convenios colectivos por empresa y límites al derecho de huelga en servicios considerados esenciales. Uno de los puntos que generó mayor debate es la organización de la jornada laboral.
El proyecto modifica aspectos de la Ley de Contrato de Trabajo N.º 20.744, pero no establece una jornada obligatoria de 12 horas diarias. Sí mantiene la obligación de un descanso mínimo de 12 horas entre una jornada y otra y habilita esquemas más flexibles de distribución del tiempo de trabajo según la actividad, incluyendo horas extra, francos compensatorios y sistemas de acumulación.
Además, se prevé que empleador y trabajador puedan acordar de manera voluntaria la forma de compensación de las horas extraordinarias, ya sea mediante pago adicional, descanso posterior o su incorporación a un banco de horas para uso futuro.
De convertirse en ley, la reforma implicaría cambios significativos en las relaciones laborales vigentes desde hace décadas y tendría impacto directo tanto en trabajadores como en empleadores.
