El músico murió en París, donde residía desde 1987. Llevó la música popular a los escenarios más prestigiosos del mundo y fue distinguido con muchos premios.
Raúl Barboza, histórico acordeonista y referente del chamamé en Argentina, falleció a los 87 años. El anuncio fue hecho por su productor artístico con la información obtenida de la esposa del músico, Olga Bustamante, para comunicar su muerte en París, ciudad en la que vivía desde hacía más de 10 años.
El artista nació el 22 de junio de 1938 en Buenos Aires y tocaba el acordeón desde los 6 años, ya que su padre fue uno de los impulsores del chamamé que llegaba desde Corrientes. “Raulito el Mago” fue el apodo con el que se lo conoció en su infancia por sus grandes dotes para tocar desde pequeño. En 1964 grabó su primer disco.
Desde entonces, se convirtió en una figura de la música litoraleña y llegó a compartir escenario con Ramón Ayala, Antonio Tarragó Ros y Mercedes Sosa.
En 1987 comenzó su estadía en París, donde combinó los estilos musicales populares con el tango, el jazz y la música clásica. Obtuvo reconocimiento internacional y llevó el chamamé a los grandes teatros de Europa.
Su último disco fue París Souvenirs latinoamericanos que buscaba encontrar nuevos ritmos en la mezcla con géneros tales como la cumbia, el vals o la milonga.
Cultivó múltiples premios, entre ellos el Premio Konex y la Orden de Caballero de las Artes y las Letras de Francia.
Existen dos documentales sobre su vida: El sentimiento de abrazar (2017), de Silvia Di Florio, y La voz del viento (2022), de Daniel Gaglianó. Ambas películas biográficas relatan su paso por la música y su impacto internacional.
