El tirano de la nación caribeña ya no dispone de la vida fastuosa que solía tener, y hoy tras las rejas, afronta cada vez más limitaciones.
El dictador venezolano, Nicolás Maduro, atraviesa una situación impensada. El tirano, que supo tener una vida de lujos, hoy no solo se encuentra preso en Nueva York, Estados Unidos, sino que no puede pagarle a sus abogados para que lo defiendan.
Las cuentas de quien fue el líder del chavismo están congeladas a raíz de las sanciones del Departamento del Tesoro norteamericano y de las acusaciones de narcotráfico. Ante esta situación, el letrado Barry Pollack pidió que el Estado venezolano se haga cargo de los honorarios legales de su cliente. El defensor de Maduro forma parte de la firma Harrison Lauren & Werner en Nueva York, y según diversos cálculos, sus honorarios estarían entre los 1.200 y los 2.500 dólares por hora o hasta un millón si se abona de manera anual.

Pollack le escribió una carta al juez que lleva el caso de Maduro, Alvin Hellerstein, en la que sostuvo que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) está “interfiriendo” en la defensa del dictador caribeño al haberle congelado las cuentas.
Según supo Notas de Actualidad, el 9 de enero, la entidad había otorgado una licencia que permitía que Venezuela le enviara el pago de los honorarios a los abogados de Maduro. Sin embargo, según Pollack, la OFAC “enmendó” esa autorización tres horas más tarde. “La licencia enmendada relativa al señor Maduro no autoriza la recepción de fondos del Gobierno de Venezuela para cubrir los costos de la defensa”, afirmó el letrado en la misiva al magistrado.
Ante esta situación, Pollack le pidió al organismo restablecer la licencia original y aseveró que Caracas está obligado a cubrir los honorarios. Agregó que el tirano tiene una “expectativa legítima” de ese pago y que “no puede costearse de otro modo un abogado”.
“Al no permitir que el Gobierno de Venezuela pague los costos de la defensa del señor Maduro, OFAC está interfiriendo con la capacidad del señor Maduro para contratar abogado y, por tanto, con su derecho, en virtud de la Sexta Enmienda, a contar con el abogado de su elección”, argumentó.
El letrado recordó que el 11 de febrero solicitó de manera formal a la OFAC restablecer la licencia, pero que no obtuvo una respuesta por parte de la agencia, que ha autorizado otras licencias comerciales vinculadas con Venezuela en fechas recientes.
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En consecuencia, Pollack notificó de la situación a los fiscales federales y al juez Hellerstein. Según supo Notas de Actualidad, hasta ahora, el abogado informó únicamente al tribunal de la situación, pero advirtió que, si la OFAC no contesta o rechaza su pedido, presentará una “moción formal solicitando reparación”, lo que pondrá en marcha un nuevo calendario procesal.
A su vez, marcó que en la audiencia inicial del pasado 5 de enero el magistrado había solicitado a la Fiscalía y a la defensa actuar en conjunto en lo que refiere a las licencias del organismo de control financiero a fin de garantizar el derecho a una representación legal adecuada. La restricción de la licencia perjudica solo a Maduro, acusado de narcotráfico y corrupción, y no a su esposa, Cilia Flores, quien enfrenta cargos parecidos.
