Por qué siguen bajando los precios de las camionetas nuevas en Argentina

El ajuste en la normativa de importaciones y la eliminación de gravámenes internos han generado una baja significativa en los valores de vehículos de alta gama, particularmente en el segmento de pick-up de gran tamaño


En el mercado automotor de Argentina, la decisión de General Motors de aplicar reducciones del 12% y 18% en los precios de las dos versiones de la Chevrolet Silverado redefine el escenario de las camionetas full size, que enfrentan un entorno de mayor competencia tras recientes medidas de apertura comercial. Las transformaciones en la política de importaciones, la eliminación de impuestos internos y al lujo, así como la reducción de plazos de pago al exterior, han permitido que los consumidores accedan a vehículos de alta gama con precios significativamente ajustados, una tendencia que empieza a consolidarse a partir de abril.

La reconfiguración de precios en las pick-up no se limita a las variantes de lujo o SUV premium, rubros tradicionalmente asociados a impuestos diferenciados. Desde febrero de 2025, al suprimirse la última escala vigente del impuesto interno a los automóviles, la baja de valores ha ido más allá: los vehículos cercanos al alcance del gravamen ajustaron sus precios para mantenerse competitivos. Esto generó un efecto dominó, visible incluso en las camionetas medianas y en las versiones full size, un segmento históricamente reservado a altos valores y baja competencia relativa.

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Las cifras publicadas muestran que la Chevrolet Silverado TrailBoss se ofrece a $102.305.900 y la High Country a $107.067.900 tras los reajustes comunicados el lunes, decisión que llega apenas una semana después de haber difundido la lista de precios mensual. Este ajuste inmediato es atribuible tanto a la presión competitiva como a la actual coyuntura de importaciones, en la que la Silverado llega de México tras la reciente suspensión del acuerdo comercial entre ambos países.

En diciembre de 2023, Ford había iniciado una estrategia similar para su línea F-150, anunciando una disminución de USD 10.000 en todas las versiones, una rebaja fundamentada en el acuerdo de comercio entre Argentina y Estados Unidos que autoriza un cupo anual de 10.000 unidades para todas las marcas. El cupo limita el volumen potencial de importación, pero permitió negociar precios intermedios ante eventuales exenciones arancelarias para parte del stock.

Competencia y presión sobre las pick-up: impacto directo en precios

El ajuste de precios entre las pick-up más costosas, incluso sin haber sido impactadas previamente por el impuesto al lujo, responde a un panorama de competencia inédita en el segmento. Las opciones de mayor confort desplazaron a las versiones más equipadas y a las full size, que tradicionalmente sostenían precios elevados. Tanto Ford como Chevrolet han reordenado sus listas para adecuarse a la nueva realidad del mercado, mientras que la marca RAM mantiene sus modelos en dólares sin mudarlos a pesos, lo que aporta un matiz distintivo en la formación de precios.

La actualidad de valores para el segmento de full size en abril, es la siguiente:

Chevrolet Silverado TrailBoss: $102.305.900Chevrolet Silverado High Country: $107.067.900Ford F-150 Lariat Hibrida: $111.600.000Ford F-150 Temor: $114.390.000Ford F-150 Raptor: $146.475.000RAM 1500 Laramie / Night Edition 3.0: USD 101.800 / $142.520.000RAM 2500 Laramie / Night Edition 6.7 TD: USD 110.000 / $154.000.000
La decisión de RAM de conservar los precios en dólares contrasta con Ford y Chevrolet, que han pesificado los valores de sus modelos F-150 y Silverado tras los recientes movimientos en la paridad cambiaria y las normativas locales.

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El “costo argentino” y las perspectivas en el segmento automotor

Aunque las reformas regulatorias y tributarias trajeron un alivio considerable en los valores de los vehículos importados, persiste un componente estructural en el precio, el denominado “costo argentino”, que continúa atado en gran medida a la presión fiscal local. Esta condición explica por qué, pese a la eliminación del impuesto interno y de los recargos al lujo y PAIS, muchos modelos no han podido alcanzar valores equivalentes a los de otros mercados regionales o internacionales.

La relación entre oferta, demanda y competencia abre una nueva etapa en el mercado automotor argentino: mientras se sostiene la reducción arancelaria para cupos limitados de importaciones, las marcas buscan posicionarse en un espectro de precios más dinámico, que responde no solo a la disponibilidad de stock sino, sobre todo, a la necesidad de adaptarse a la demanda de los compradores en un entorno regulatorio cambiante.

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