La Copa del Mundo 2030 marcará el último álbum de Panini: así planean transformar el negocio global de las figuritas.
FIFA y la plataforma deportiva Fanatics anunciaron, el jueves 7 de mayo de 2026, un acuerdo para lograr una expansión en su alianza comercial. Las dos organizaciones firmaron un contrato de exclusividad a largo plazo para la creación de coleccionables físicos y digitales, entre ellos el tradicional Álbum del Mundial, que históricamente ha sido diseñado por la marca italiana Panini.
Esta colaboración entrará en vigencia en 2031. El acuerdo otorga a Fanatics Collectibles, los derechos para diseñar y desarrollar juegos de cartas y cromos a través de su marca Topps.

Este movimiento marca un punto de inflexión en la industria del deporte, al desplazar a socios históricos, como Panini, y apostar por un modelo que integra la tradición de los álbumes con tecnologías de activos digitales.
La decisión representa un cambio de era para el negocio del coleccionismo futbolero, ya que desplaza a la histórica Panini, firma que durante décadas dominó el mercado de álbumes de los Mundiales.
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El nuevo modelo apunta a combinar la tradición de las figuritas físicas con tecnologías vinculadas a activos digitales y experiencias inmersivas para los fanáticos.
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Uno de los puntos más innovadores del acuerdo será la implementación del programa de “parches de camisetas”, una propuesta que Topps ya desarrolló en ligas estadounidenses como la MLB y la NBA. Desde 2031, algunas cartas incluirán fragmentos reales de camisetas utilizadas por futbolistas en sus partidos debut en torneos FIFA, transformando cada pieza en un objeto único de colección.
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Además del impacto en el mercado físico, la alianza busca potenciar el ecosistema digital del coleccionismo. Fanatics apuesta a integrar comercio electrónico, experiencias presenciales y contenido exclusivo, con el objetivo de atraer a nuevas generaciones de aficionados y ampliar el alcance global del negocio.
La influencia de la empresa liderada por Michael Rubin ya comenzará a sentirse durante el Mundial 2026. Allí, Fanatics tendrá el control integral de la venta minorista y desplegará activaciones especiales para los fanáticos, con Nueva York como uno de los principales centros de experiencia e interacción durante el torneo.
Con este acuerdo, la FIFA redefine su estrategia comercial y consolida a Fanatics como uno de sus socios más poderosos a nivel global. La apuesta apunta a modernizar el vínculo con los hinchas y revolucionar una industria que mueve millones de dólares en todo el mundo.