Las autoridades advirtieron que la cifra podría aumentar debido a que varios focos permanecen fuera de control.
La Comarca Andina de la Patagonia argentina atraviesa una situación crítica a raíz de los incendios forestales que afectan extensas áreas de bosques nativos, pastizales y zonas pobladas. Más de 4.000 hectáreas ya fueron consumidas por el fuego y las autoridades advirtieron que la cifra podría aumentar debido a que varios focos permanecen fuera de control. La provincia más comprometida es Chubut.
Según los reportes oficiales, casi la mitad de la superficie afectada se concentra en las inmediaciones de la localidad de El Hoyo. El avance de las llamas también impacta en el Parque Nacional Los Alerces, donde existe preocupación por la cercanía del fuego al árbol conocido como “El Abuelo”, uno de los más antiguos del mundo, con una antigüedad estimada de 2.600 años. Al cierre del miércoles, el incendio se encontraba a unos cinco kilómetros de ese sector.
La emergencia obligó a evacuar de manera preventiva a más de 700 residentes y cerca de 3.000 turistas. Vecinos de la región manifestaron su preocupación por la magnitud del desastre y cuestionaron la disponibilidad de recursos para la prevención y el combate del fuego.
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, informó que alrededor de 300 personas trabajan en el operativo de control de incendios, con el apoyo de maquinaria pesada, cinco aviones hidrantes y un helicóptero. Además, aseguró que algunos focos, en la zona de Puerto Patriada, habrían sido intencionales, al encontrarse indicios del uso de acelerantes. En ese contexto, anunció una recompensa de 50 millones de pesos para quienes aporten información que permita identificar a los responsables.
Desde otras localidades afectadas, como Epuyén, referentes sociales y vecinos señalaron dificultades en la coordinación y la llegada tardía de asistencia estatal durante las primeras horas del avance del fuego. De acuerdo a testimonios locales, pobladores debieron realizar tareas de contención de manera improvisada para proteger viviendas.
Especialistas y ambientalistas advierten que la región enfrenta desde 2020 incendios cada vez más extensos y severos, favorecidos por la sequía prolongada, la forestación con especies exóticas altamente inflamables y la falta de recursos suficientes para la prevención. En el Congreso, legisladores de la región impulsan la declaración de una emergencia ígnea, ambiental y socioeconómica por 180 días, con el objetivo de habilitar fondos extraordinarios y medidas de asistencia.
