Un video grabado el día del ataque contradice la versión oficial sobre el hecho que dejó más de 165 muertos.
Un nuevo informe del grupo de investigación Bellingcat puso en cuestión la versión ofrecida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la explosión que dejó más de 165 muertos en una escuela iraní al inicio del actual conflicto en la región.
Según supo Notas de Actualidad, un video grabado el día del ataque sugiere que el proyectil que impactó el edificio sería un misil de crucero Tomahawk, un tipo de armamento que, en este escenario bélico, solo posee Estados Unidos.
El episodio ocurrió el 28 de febrero en la ciudad de Minab, en la provincia iraní de Hormozgan, donde una escuela ubicada junto a una base de la Guardia Revolucionaria fue alcanzada durante una serie de bombardeos. Expertos consultados por The Associated Press analizaron imágenes satelitales y sostuvieron que el establecimiento educativo pudo haber sido impactado en medio de una rápida secuencia de ataques sobre el complejo militar cercano.
El video que contradice la versión oficial
El clip analizado dura apenas tres segundos y fue difundido por la agencia semioficial iraní Mehr. En las imágenes se observa un proyectil cayendo sobre un edificio, seguido por una nube oscura que se mezcla con el humo de explosiones previas.
El investigador de Bellingcat, Trevor Ball, logró geolocalizar el video en una zona cercana a la escuela atacada, un dato que también fue corroborado por The Associated Press. Tras analizar el material, Ball concluyó que el proyectil visible corresponde a un misil de crucero Tomahawk.
🇮🇷🇺🇲🚨 REVELADO: Imágenes revisadas y geolocalizadas por Bellingcat confirman que fueron misiles Tomahawk los impactaron en la escuela primaria de niñas en el sur de Irán. El investigador Trevor Ball señala que Israel no posee misiles Tomahawk. EEUU sí. pic.twitter.com/MQCptBUyZg
— El Necio (@ElNecio_Cuba) March 8, 2026
Se trata de la primera evidencia concreta sobre el tipo de munición utilizada en el ataque, aunque el análisis sigue teniendo limitaciones. Hasta ahora no se han difundido imágenes de fragmentos de las bombas, lo que complica una confirmación definitiva.
Además, ninguna agencia independiente pudo acceder al lugar del impacto para realizar una investigación directa debido a la guerra en curso.
Las respuestas de Trump y el Pentágono
Cuando un periodista le preguntó el sábado si Estados Unidos había estado detrás de la explosión, Donald Trump respondió sin presentar pruebas: “No, en mi opinión, según lo que he visto, eso lo hizo Irán”.
El mandatario también sostuvo que Irán es “muy impreciso” con sus municiones, sugiriendo que el propio país podría haber provocado el ataque.
Por su parte, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, confirmó que Estados Unidos abrió una investigación sobre el incidente.
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Sin embargo, varios elementos mencionados en el informe apuntan a una posible responsabilidad estadounidense. Uno de ellos es que el propio ejército estadounidense inició una evaluación interna, un procedimiento que suele activarse cuando existe la posibilidad de que las fuerzas armadas hayan estado involucradas en un incidente.
Además, un funcionario estadounidense que habló con The Associated Press bajo condición de anonimato afirmó que el ataque probablemente fue ejecutado por Estados Unidos.
Otro dato relevante es la ubicación de la escuela, situada junto a una base de la Guardia Revolucionaria y cerca de barracones de una unidad naval. El ejército estadounidense reconoció haber realizado bombardeos en la provincia de Hormozgan, incluyendo ataques en áreas cercanas al lugar del impacto.
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En paralelo, Israel negó haber llevado a cabo el ataque y sus operaciones se concentraron en zonas de Irán más próximas a su territorio, sin reportes de bombardeos en el sur de Isfahán, ubicado a unos 800 kilómetros de distancia.
Estados Unidos, en cambio, mantiene buques de guerra operando en el mar Arábigo, entre ellos el portaaviones USS Abraham Lincoln, desde donde los misiles utilizados en el ataque podrían haber sido lanzados.
Hasta el momento, ni el Comando Central del ejército estadounidense ni las fuerzas armadas israelíes respondieron a las consultas sobre el análisis presentado por Bellingcat.
