Mientras Washington refuerza los avales, se anticipan movimientos en el Gabinete

Santiago Caputo se sinceró. Durante una reunión confió: «Estoy dispuesto a asumir un lugar en el Gobierno».


Por Marcelo Bonelli para Clarín

Otra vez Scott Bessent, esta semana, oprimió el botón desde Washington para aplacar el dólar y mejorar los activos argentinos. Ocurrió a pesar del inusual apoyo político de la Casa Blanca a Javier Milei. Además de los múltiples y empalagosos elogios, tuvo que actuar directo y duplicar la ayuda financiera en otros US$ 20.000 millones.

También – y por dos días seguidos – volvió el Tesoro de EE.UU. a intervenir en el mercado del dólar.

Ahora el mercado local no pulsea con “Toto” Caputo. Lo hace directamente con Bessent, el dueño de “la fábrica” de hacer dólares.

Así, Washington reforzó los avales para mitigar la desconfianza persistente de inversores y las dudas de Wall Street.

A pesar de los dichos de Bessent, “Toto” Caputo y el propio Milei, en Manhattan están convencidos de que habrá modificaciones políticas y cambiarias después de esta elección.

Ayer hubo un hecho llamativo: después de unos días de calma, volvió a calentarse el dólar futuro. Las tasas siguen en las nubes y cayeron las reservas tres días seguidos. Total: US$ 550 millones.

La inquietud entre inversores persiste por una cuestión lógica. Sostienen que sería necesario hacer correcciones para cumplir con la exigencia clave del FMI y Washington: aumentar y acumular reservas en el BCRA.

Ya lo dicen los informes confidenciales de Wall Street. Primero fue el británico Barclays: “El mercado testeará las bandas” después de las elecciones.

Ahora salió un trabajo secreto de Morgan Stanley: “La actual combinación de políticas podría requerir una re calibración tras las elecciones intermedias”.

El trabajo es de Fernando Sedano – economista jefe para LatAm- dice: “Evaluamos regímenes cambiarios alternativos” para el futuro.

Ayer – por eso – “Toto” Caputo volvió a ratificar su estrategia: “No habrá modificaciones económicas”.

En cambio, las futuras correcciones políticas ya nadie las desmiente en la Casa Rosada. Está confirmado que habrá modificaciones en el Gabinete. Ya dan por descontado a Guillermo Montenegro en Justicia y a Cristian Ritondo – o Diego Santilli – para Seguridad.

En las secretas reuniones políticas con el consultor de EE.UU. Barry Bennett, es el propio Santiago Caputo quien las confirma.

Se conoce que Bennett, auspiciado por Caputo, tuvo encuentros con gobernadores y dirigentes de la oposición moderada. En esas tertulias hubo gobernadores adictos y dicen que hasta el propio Juan Schiaretti le concedió una audiencia al consultor americano. También hubo un encuentro secreto de alto voltaje con una de las tres principales figuras de la oposición dura de Fuerza Patria, cuyo nombre – de trascender – sería una bomba política.

Fue en el último cónclave, cuando el joven Caputo se sinceró. Miró a sus interlocutores y confió: “Estoy dispuesto a asumir un lugar en el Gobierno”.

El “Pibe” concluyó categórico: “…si Milei me lo pide”.

Lo escuchó un trío de legisladores: Cristian Ritondo, Rodrigo de Loredo y Miguel Pichetto. Y estaba Bennett presente.

Soledad Cedro – la traductora en la reunión – repetía cada palabra y los opositores expusieron libremente. Ritondo fue el más entusiasta y defensor del oficialismo: habló como un violeta auténtico.

De Loredo fue cauto. Expuso algunas cuestiones y fue Pichetto – fiel a su nuevo estilo – brutalmente franco. Primero, culpó a Milei de haber roto el diálogo y dijo que “la responsabilidad de la fractura del diálogo con el Parlamento fue del Gobierno”.

Pero después fue más allá: “Señor Bennett: quiero que sepa que esta política económica no funciona”.

El trío se fue convencido de una cuestión: que el “Pibe” aspira a conducir el Gabinete.

Guillermo Francos se pintó la cara contra el “Pibe”. Santiago fulminó – y con razón – a Gerardo Werthein y existe, en la víspera de las elecciones, una suerte de Titanes en el Ring: “Todos contra todos”.

Encima, Karina habría tensado la relación con los “primos Menem”. La hermanísima les echa en cara que la hayan involucrado en denuncias de corrupción que afectaron su propia imagen.

Por eso, el plan de Peaky Blinders tiene un problema: su entronización en la Jefatura de Gabinete implicaría reducir la influencia política de la propia Karina Milei.

Se conoce que Javo no quiere ni escuchar hablar de eso. También afectaría a la única figura dialoguista del Gabinete, Guillermo Francos.

La cuestión hace crecer las versiones y especulaciones sobre el futuro de la Cancillería. Algunos dicen que el “Pibe” propicia trasladar a Francos como jefe de la diplomacia.

Gerardo Werthein se la dejó picando a Caputo: quiere su cabeza y lo culpa del traspié que tuvieron en Washington.

Es evidente que la reunión con Donald Trump no fue “trabajada diplomáticamente” como lo hace cualquier cuerpo diplomático del mundo .

Dicen que el vuelo de regreso fue duro hacia Werthein. Milei tenía un sabor agridulce de su misión. Porque nadie duda de que el apoyo de Trump es total y absoluto para Milei. La intervención de Bessent frenó la corrida.

El martes los mercados terminaron debatiendo qué alcance tenía el apoyo del jefe de la Casa Blanca y qué ocurriría si Milei pierde la elección.

Fue insólito ver a todos los ministros interpretando los dichos de Trump. Pato Bullrich, “Toto” Caputo y hasta el “Coloso” Sturzeneger buscaban explicaciones.

Encima -ese día- “Sturze” metió la pata varias veces. Anticipó anuncios que Washington prefirió omitir.

También se le ocurrió hablar del dólar y afirmar: “Argentina tendrá tipo de cambio flotante muy pronto”.

Los cambios en el Gabinete podrían afectar a cinco ministerios. Sería un relanzamiento importante para Milei, que intentará reflotar el espíritu del Acuerdo de Mayo.

Ya no se elucubrarán ideas fantásticas. Hace un año la Casa Rosada quería hacer con los gobernadores una parodia – vestidos de época – de Mayo de 1810.

Ahora, los gobernadores están dispuestos a negociar. A todos les conviene que la economía y las cosas fluyan.

Pero es indudable que la Casa Rosada perdió el aura. Ahora los gobernadores van a exigir un cambio.

Ayer, Schiaretti – junto a Martín Lousteau – lo dijo: “El blindaje de Trump refleja que el plan fracasó”.

Las elecciones vienen peleadas. Dicen que el peronismo gana PBA, la LLA la Ciudad y Córdoba será decisiva para conocer quién triunfa en la elección. Diego- el “Colo” – Santilli heredó una dura tarea. Rema en dulce de leche.

A los ideólogos de campaña se les ocurrió una idea trasnochada: pelar y dejar calvo a Santilli, en vivo, en un estudio de televisión. Primero, Santilli frenó la locura. Pero la resistencia le duró poco: ayer, decidió someter la idea al referéndum popular en las redes sociales.

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