La ex secretaria del intendente de La Matanza aseguró haber vivido en la casona donde Calvete direccionaba licitaciones, según investiga la justicia.
En Sábado Tempranísimo, Meoldy Rakauskas, denunciante del intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, realizó nuevas declaraciones públicas que vinculan al jefe comunal y a su socio Gustavo Oscar Cilia con la casa allanada en la causa que investiga a Calvete.
Rakauskas aseguró haber vivido en esa propiedad de San Telmo entre septiembre de 2016 y abril de 2017. “Reconocí el caño, reconocí el fondo. Reconocí la chica que aparecía en las fotos bailando en esa casa”, afirmó, en referencia a imágenes que circularon en el expediente.
Melody Rakauskas, víctima en un juicio por abuso sexual contra el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, vivió allí entre el 2016 y 2017. Afirmó que había un pole dance y se organizaban fiestas para funcionarios y sindicalistas. En la casa de Defensa 1364 secuestraron cuadernos y tres celulares del ex vocero de los super chinos.
Según explicó, Espinoza habría usado como coartada que en la noche del hecho se encontraba en una vivienda de la calle Defensa. Sin embargo, los registros de antenas telefónicas lo ubicarían en el domicilio de Rakauskas, sobre Avenida Garay. “Él usó como coartada que estaba en Defensa, pero las antenas impactaron sobre mi domicilio”, señaló.
Rakauskas también relató que Gustavo Cilia, socio de Espinoza, adquirió la propiedad por 750.000 dólares a un hombre identificado como Bouduo. “Yo le dije que parecía la de un narcotraficante”, sostuvo. Según su testimonio, Cilia solía prestar la casa a terceros, tal como lo hizo con ella.
La denunciante describió situaciones de control y hostigamiento durante su estadía en la vivienda: “Me tenían cautiva, no podía usar el teléfono ni salir. Todo estaba cerrado con llaves”. Añadió que un hombre la vigilaba y que llegó a temer por su vida. “Si no hablo, quizás un día aparezco muerta y no se va a saber toda la verdad”, expresó con crudeza.
Rakauskas recordó que su denuncia de 2021 fue acompañada por un informe que la calificaba como de “alto riesgo de vida”. Sin embargo, criticó la falta de protección efectiva: “La justicia no me escucha. Tengo custodia solo en la puerta de mi casa. Si doy la vuelta a la manzana, me pueden matar y no pasa nada”.
