Desde que se intensificaron las medidas migratorias, más de 300 argentinos han sido deportados en silencio, muchos en vuelos comerciales, sin generar revuelo público.
En medio de un operativo migratorio marcado por el hermetismo y la tensión diplomática, este miércoles aterrizará en el aeropuerto internacional de Ezeiza el primer vuelo fletado por Estados Unidos con ciudadanos argentinos deportados. Según fuentes oficiales y reportes internacionales, se espera que en esta aeronave lleguen al menos 16 argentinos expulsados por el endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas por la segunda administración de Donald Trump.
El vuelo será operado por Omni Air International, aerolínea chárter contratada por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para realizar traslados masivos de repatriación. El Boeing 767-300, con capacidad para 247 pasajeros, partirá desde un aeropuerto no revelado en EE.UU., con escalas en Bogotá y Belo Horizonte, antes de aterrizar por primera vez en Buenos Aires.
Aunque este vuelo marca un hito logístico, no es el primero en términos de expulsiones. Desde que se intensificaron las medidas migratorias, más de 300 argentinos han sido deportados en silencio, muchos en vuelos comerciales, sin generar revuelo público. Las escenas que acompañaron estos operativos fueron dramáticas: detenciones en la vía pública, padres separados de sus hijos, personas esposadas subiendo a los aviones, e incluso traslados a cárceles en El Salvador bajo acuerdos bilaterales con gobiernos latinoamericanos.
La embajada argentina en Washington —bajo la representación de Oxenford— ya recibió listas de ciudadanos considerados deportables, lo que ha generado preocupación en el Gobierno argentino. La situación se da en un contexto de tensión diplomática, con la bilateral Milei-Trump aún sin concretarse y sin avances en la negociación de un acuerdo arancelario que reduzca el 10% vigente desde agosto.
Además, una interna entre el secretario de Estado Marco Rubio y la secretaria de Homeland Security Kristi Noem ha puesto en duda la firma de un acuerdo migratorio anunciado el mes pasado entre Werthein y la ministra Patricia Bullrich. Ese acuerdo permitiría a los argentinos ingresar sin visa a EE.UU. por hasta tres meses, bajo el Programa de Visa Waiver.
En paralelo, el gobierno estadounidense lanzó una campaña publicitaria en medios argentinos advirtiendo sobre las consecuencias de permanecer en EE.UU. sin documentación en regla, reforzando el clima de presión sobre la comunidad migrante.
