El DT del Merengue está realizando un profundo cambio en la cultura del plantel en comparativa con el enfoque que tenía Ancelotti.
La llegada de Xabi Alonso al banquillo del Real Madrid marcó una transformación radical en la dinámica interna del club. Según un informe del periodista Mario Cortegana publicado en The Athletic, titulado “La revolución de Xabi Alonso en el Real Madrid ha provocado una temprana ruptura con las grandes estrellas”, el nuevo técnico impuso un modelo exigente y disciplinado que ya genera tensiones entre los jugadores, aunque empieza a mostrar resultados en las competiciones nacionales e internacionales.
La reciente victoria 2-1 ante el Barcelona significó un alivio para Alonso y su cuerpo técnico tras semanas de fuerte presión, especialmente después de la derrota por 5-2 frente al Atlético de Madrid, que había encendido las alarmas dentro del vestuario.
El cambio de ciclo, iniciado con la salida de Carlo Ancelotti en junio, trajo consigo la eliminación de rutinas asentadas durante años. “Muchos malos hábitos” se habían instalado, según fuentes cercanas al cuerpo técnico citadas por el medio británico. Alonso se encontró con “un vestuario acostumbrado a prácticas que no eran las mejores para un equipo de fútbol”, indicó Cortegana.
Un nuevo régimen de trabajo
Desde su arribo, el entrenador español impuso normas claras: todos deben trabajar más sin balón y nadie tiene el puesto asegurado. Habló con los jugadores más experimentados, incluidos los capitanes, para establecer un nuevo reglamento interno, basado en la puntualidad, la intensidad y la dedicación.
Las sesiones de entrenamiento se caracterizan ahora por una mayor carga física y un uso intensivo del análisis en vídeo, tanto grupal como individual. “Xabi ha intentado garantizar más disciplina y orden, con control de horarios, trabajo en el gimnasio y revisión constante de jugadas”, relató una fuente consultada por The Athletic.
Choques con las figuras y críticas internas
El nuevo enfoque no fue recibido de igual manera por todos. Varias fuentes citadas por el medio afirman que los futbolistas más veteranos manifiestan frustración y malestar, al considerar que han perdido libertad en el campo.
“Algunos han conseguido tanto sin hacer estas cosas que, cuando se les han impuesto, se han quejado. No es ningún secreto, algunos casos se han hecho públicos”, indicó una persona cercana al plantel.
El informe describe un clima en el que varios referentes se sienten irrespetados o insatisfechos, al percibir un estilo de conducción más rígido y distante que el de Ancelotti, a quien consideran un entrenador más cercano. “Se cree Pep Guardiola, pero por ahora solo es Xabi”, afirmó una fuente vinculada a uno de los veteranos.
Privacidad y control absoluto
Otra de las transformaciones impulsadas por Alonso es el control estricto del entorno del equipo. El acceso a los entrenamientos y vestuarios fue restringido únicamente al personal indispensable, para reforzar la concentración y la confidencialidad.
Según The Athletic, el entrenador busca evitar las habituales filtraciones de alineaciones o internas que solían circular en temporadas anteriores. Además, familiares, agentes y allegados ya no pueden presenciar las prácticas, una medida que el técnico considera necesaria para que el vestuario sea “un espacio seguro donde no se filtre nada a los medios”.
El desafío deportivo y el respaldo institucional
En el plano competitivo, el cuerpo técnico solicita paciencia a la dirigencia y al entorno del club. Alonso promueve una rotación amplia y apuesta por jóvenes talentos como Dean Huijsen, Álvaro Carreras y Franco Mastantuono, junto con la consolidación de Arda Güler y el gran momento de Kylian Mbappé.
El respaldo de la directiva se apoya en su liderazgo, pasado como jugador del club y los éxitos recientes con el Bayer Leverkusen. Sin embargo, la presión por mantener resultados y controlar el vestuario se mantiene alta, especialmente tras el incidente de Vinicius Jr. en el Clásico, cuando reaccionó con disgusto al ser sustituido.
Cortegana sintetizó en redes sociales los pilares de este nuevo ciclo:
“Nuevos métodos y hábitos. Cuerpo técnico muy valorado. Ambiente de búnker. Comparación con Guardiola. Algunos jugadores descontentos”.
A semanas del cierre de la primera mitad de la temporada, el proceso de Alonso continúa en marcha. Su liderazgo se sostiene en una idea clara: los resultados serán el argumento definitivo para consolidar su autoridad.
“Si el rendimiento sigue mejorando —escribe The Athletic—, a Xabi le importará poco si hay momentos de desarmonía dentro del grupo durante el proceso.”
