El relato de Rocío Brizuela describe con pocas palabras lo que vivió junto a otras familias de la comunidad mapuche de Puerto Patriada, en el oeste del lago Epuyén, en la localidad chubutense de El Hoyo, un paraíso natural que desde este lunes es consumido por las llamas de un incendio forestal intencional.
La comunidad Lorenzo Pulgar Huentuquidel es pionera del lugar y en pocos minutos vio cómo el humo que divisaron a la distancia se transformó en un fuego abrasador que se le venía encima, empujado por el viento. Habían comenzado a defender las casas tirándoles agua que captan de un mallín cercano y tratando de poner obstáculos no combustibles con herramientas, pero el incendio avanzó tan rápido contra el lugar que debieron salir corriendo y evacuar, en especial para proteger a su gente mayor.
“Mi mamá está enferma de cáncer y tiene dificultad para ver, no podíamos quedarnos, tenemos varias personas que no se pueden arriesgar. Nos fuimos ayer a las 18 y recién hoy a las 8 pudimos volver algunos, para salvar lo que se pueda”, comentó este miércoles Lorenzo, después de horas de trabajo sin pausa, aunque estéril.
No pudieron salvar casi nada, hasta las paredes de material se derrumbaron con el incendio. Los cercos, techos, corrales, todo quedó reducido a escombros renegridos, con los cadáveres de los animales repartidos. “No tenemos para defendernos, traemos el agua de un mallín con una manguera que se quemó también, hace mucho pedimos agua, pero nunca llegó. Deberíamos tener un tanque australiano para almacenar al menos”, lamentó.