Río de Janeiro es el escenario de enfrentamientos y represión entre policías y los que protestan contra el plan económico del presidente brasileño.
Desde esta tarde, horario en que las marchas más importantes eran convocadas, Las calles de Rio de Janeiro se convirtieron en un campo de batalla mientras los agentes dispersaban con gases lacrimógenos a unos 2.000 manifestantes que se ubicaban frente a la Asamblea Legislativa, según periodistas de AFPTV que se encuentran en la zona de conflicto.
Los enfrentamientos continúan al caer la noche en torno a la plaza Cinelandia, rodeada por policías del cuerpo antimotines que dispersan con gases a grupos que se congregan en las calles aledañas. La situación promete continuar varias horas más.
De acuerdo a lo publicado en clarín, La Central Única de Trabajadores (CUT), afirma que se trata de la primera huelga general convocada en el país desde junio de 1996, contra las privatizaciones y la flexibilización de los derechos laborales impulsadas por el gobierno socialdemócrata de Fernando Henrique Cardoso.
«Es una clara demostración de que la gente decidió parar en protesta contra la retirada de derechos que sufre por parte del gobierno», afirmó el expresidente Lula da Silva, ícono de la izquierda, en una entrevista con la radio Brasil Atual.
«Es una satisfacción saber que el pueblo brasileño está tomando conciencia», agregó el exlíder sindical, que marcha como favorito en las encuestas para las elecciones de 2018.