Un documento interno del ANMAT complica aún más el rol de los funcionarios involucrados en el escándalo del fentanilo contaminado, que ya registra más de 90 muertos.
El texto señala que el organismo tenía conocimiento de las deficiencias del laboratorio desde las inspecciones realizadas entre el 28 de noviembre y el 12 de diciembre de 2024. La producción fue frenada el 10 de febrero, casi tres meses después del reporte publicado.
En definitiva, asegura que “los incumplimientos comprometen la calidad, seguridad y eficacia de los productos elaborados”.
En particular, remarca: “Fueron detectadas deficiencias significativas clasificadas como críticas y mayores en la gestión del sistema de calidad farmacéutico (validación de procesos, documentación, entre otros), en producción, en recursos humanos, en depósitos, en control de calidad, entre otros”.
El documento tiene fecha del 10 de febrero de 2025 y corresponde a una inspección realizada en el establecimiento Laboratorios Ramallo S.A., sito en calle Ing. Agustín Rocca N.º 530, Ramallo, Provincia de Buenos Aires.
Los principales focos ahora recaen sobre los responsables que dieron continuidad a las alertas reportadas en ese momento y en la necesidad de continuar con la clausura de los laboratorios.
