Luego de una semana agitada en términos financieros por la derrota electoral, los especialistas insisten en que el temor continuará hasta octubre.
El economista Camilo Tiscornia analizó este sábado en el programa Sábado Tempranísimo el impacto económico posterior a las elecciones locales, con especial foco en la evolución del tipo de cambio y las señales que espera el mercado de cara a octubre. “El dólar subió, pero no tocó el techo de la banda. El movimiento fue acotado, y eso es la noticia”, sostuvo.
Tiscornia destacó que, pese al contexto electoral y la volatilidad financiera, el tipo de cambio se encuentra en una posición “más cómoda” respecto al atraso cambiario que se discutía en el primer semestre. “Llegamos a las elecciones con un dólar más acomodado, y eso no tuvo un correlato fuerte en inflación. Es un dato positivo”, afirmó.
También recordó que parte del ajuste se dio en julio, durante el desarme de las Letras de Financiación (Lefi), lo que contribuyó a estabilizar el mercado cambiario. “Hoy las brechas son bastante acotadas, y eso no es un problema grave como lo era antes de abril o durante el gobierno anterior”, explicó.
Más allá de lo técnico, Tiscornia advirtió que el principal temor en el mundo económico y financiero no está vinculado al dólar, sino a la posibilidad de un regreso del kirchnerismo. “Ese es el miedo más profundo que tienen los empresarios. Sin confianza, no hay inversión, y sin inversión, no hay crecimiento”, sentenció.
En ese sentido, consideró que las elecciones del domingo pasado no son un buen predictor de lo que pueda ocurrir en octubre, pero sí transmitieron “un mensaje preocupante”. Por eso, subrayó la importancia de los anuncios que el presidente Milei hará el lunes: “Hay mucha expectativa. El mensaje será clave para ordenar la discusión del presupuesto, que es donde se juegan temas sensibles como universidades, discapacidad y jubilaciones”.
Tiscornia concluyó que el rumbo económico de Argentina no se resolverá de un día para otro, y que el país arrastra una falta de progreso sostenido desde hace al menos quince años. “Lo que hay son arrebatos, momentos. Hay que esperar a octubre, ver qué vota la gente, y ahí se podrá definir mejor el escenario”, cerró.
