Los analistas estiman que los valores del crudo podrían deprimirse si se recupera la producción en el país caribeño.
Los precios internacionales del petróleo comenzaron la semana con una leve caída, en un contexto de abundante oferta global que moderó las preocupaciones por un posible impacto en el suministro tras la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.
En las primeras operaciones de este lunes, el barril de Brent para entrega futura bajaba 23 centavos, o un 0,4%, y se ubicaba en 60,52 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) en Estados Unidos retrocedía 21 centavos, también un 0,4%, hasta los 57,11 dólares, alrededor de las 8 de la mañana de la Argentina.
Según analistas citados por Reuters, los elevados inventarios de crudo a nivel mundial compensan los riesgos derivados de la situación política en Venezuela, uno de los países con mayores reservas de petróleo del planeta. No obstante, los precios se mostraban volátiles, ya que los inversores continúan evaluando el impacto potencial sobre los flujos de exportación del país sudamericano.
Especialistas del mercado señalaron que cualquier interrupción en las exportaciones venezolanas tendría un efecto limitado en el corto plazo, debido a la fuerte caída de la producción del país en las últimas décadas, producto de la falta de inversión y de la nacionalización del sector petrolero en los años 2000. Además, más del 80% de las exportaciones de crudo venezolano se destinan a China, que cuenta con amplias reservas estratégicas.
Venezuela es miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y posee cerca del 17% de las reservas mundiales de crudo, equivalentes a unos 303.000 millones de barriles. Sin embargo, su producción se redujo de un pico de 3,5 millones de barriles diarios en la década de 1970 a un promedio cercano a 1,1 millones de barriles diarios el año pasado, apenas el 1% del total mundial.
Proyecciones de bancos internacionales indican que, en un escenario de transición política, la producción petrolera venezolana podría incrementarse de forma gradual en los próximos años. Un informe de JP Morgan estimó que el país podría elevar su producción a entre 1,3 y 1,4 millones de barriles diarios en dos años, con potencial para alcanzar los 2,5 millones en la próxima década, aunque estos niveles requerirían inversiones significativas.
Desde Goldman Sachs advirtieron que una eventual recuperación de la producción sería lenta y tendría un impacto moderado en los precios internacionales. En un escenario de aumento de la producción venezolana a 2 millones de barriles diarios, el banco estimó una caída de alrededor de 4 dólares por barril en los precios hacia 2030.
A corto plazo, los analistas coincidieron en que el efecto sobre el mercado dependerá principalmente de la evolución de la política de sanciones de Estados Unidos. Para 2026, Goldman Sachs mantuvo sin cambios sus proyecciones, con un precio promedio del Brent de 56 dólares y del WTI de 52 dólares por barril, y una producción venezolana estable en torno a los 900.000 barriles diarios.
