Al igual que la plata, el platino, la cotización del metal amarillo trepa a niveles sin antecedentes impulsada por las tensiones globales y la apertura de nuevos frentes de conflicto.
El oro, la plata y el platino alcanzaron máximos históricos, extendiendo un rally histórico de fin de año para los metales preciosos, respaldado por el aumento de las tensiones geopolíticas y la debilidad del dólar estadounidense.
El oro al contado subía hasta un 1,7% hacia las 15:30 GMT hasta alcanzar un máximo por encima de 4.550 dólares por onza. Las fricciones en Venezuela, donde Estados Unidos ha bloqueado petroleros y aumentado la presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro, han incrementado el atractivo del metal precioso como refugio. Washington también lanzó un ataque militar contra el Estado Islámico en Nigeria en colaboración con el gobierno de esa nación africana.

La plata al contado para entrega inmediata avanzó por quinta sesión consecutiva, subiendo hasta un 5% y superando los 2.410 euros (75 dólares) por onza. El reciente avance del metal blanco ha sido impulsado por flujos especulativos y persistentes interrupciones en el suministro en los principales centros de comercio, tras una histórica contracción de posiciones cortas en octubre.
El Bloomberg Dollar Spot Index, un indicador clave de la fortaleza de la moneda estadounidense, cayó un 0,7% en la semana, su mayor descenso desde junio. Un dólar más débil generalmente respalda al oro y la plata. El oro ha ganado alrededor de un 70% este año y la plata más de un 150%, con ambos metales en camino a su mejor desempeño anual desde 1979. El vertiginoso rally ha sido apoyado por compras elevadas de bancos centrales, flujos hacia fondos cotizados en bolsa y tres recortes sucesivos de tasas de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos. Unos costos de endeudamiento más bajos benefician a los metales preciosos, que no pagan intereses, y los operadores apuestan por más recortes en 2026.
