Los mensajes evidenciarían maniobras para desviar la investigación.
La causa por el asesinato de Jeremías Monzón, el adolescente de 15 años hallado sin vida en Santa Fe, incorporó un nuevo elemento que podría resultar determinante: los mensajes intercambiados entre su tía Miriam y Milagros Altamirano, la menor involucrada en el crimen. Los chats fueron difundidos por la mujer en diálogo con C5N y ya forman parte del análisis judicial.
Según relató Miriam, quien crió al adolescente, el último contacto con la joven se produjo la noche del 18 de diciembre, día de la desaparición. De acuerdo con los mensajes, Altamirano aseguró que Jeremías había ido a su casa alrededor de las 15:20 y que se había retirado una hora después. También sostuvo haberlo acompañado hasta un quiosco cercano.
Con el avance de las horas y mientras se intensificaba la búsqueda, la familia comenzó a detectar inconsistencias en el relato. Miriam explicó que la joven continuó enviando mensajes consultando por el paradero del adolescente, incluso después de que, según la investigación, el crimen ya se había cometido.
Otro elemento que generó confusión fue la identidad utilizada por la menor en redes sociales, donde figuraba con otro apellido. La familia recién conoció su identidad real al avanzar la investigación, lo que dificultó las primeras averiguaciones.
Al día siguiente, los mensajes sumaron una nueva versión, en la que se mencionaba una supuesta novia de Jeremías. Para los investigadores, este tipo de comunicaciones podría haber tenido como objetivo desviar la investigación. La situación se agravó cuando, antes del mediodía del 19 de diciembre, la menor declaró ante la Policía y acusó falsamente al adolescente de un abuso que luego fue descartado por la Fiscalía.
Avance de la causa
El fiscal Francisco Cecchini imputó a la madre de la adolescente como partícipe secundaria del crimen, al considerar que existió una promesa previa de ayuda y acciones posteriores destinadas a eliminar pruebas. La principal acusada, una adolescente de 16 años, enfrenta cargos por homicidio triplemente agravado. Según la teoría del caso, habría citado a Jeremías y lo condujo hasta el lugar donde otros dos menores inimputables de 14 años perpetraron el ataque.
Uno de los involucrados habría filmado el hecho, y desde el Ministerio Público Fiscal solicitaron frenar la difusión del video por respeto a la familia de la víctima.
El cuerpo de Jeremías Monzón fue hallado el 22 de diciembre en un predio cercano al estadio de Colón, oculto entre pastizales y cubierto con cartones. La autopsia determinó que recibió 23 puñaladas, confirmando la violencia del ataque y la presunta alevosía.
