También habrá una columna de los movimientos sociales y los sindicatos que irán a reclamar hacia la Plaza de Mayo.
Como cada año, miles de personas se acercaron al santuario de San Cayetano en el barrio porteño de Liniers para rendir homenaje al patrono del pan y el trabajo. Desde la madrugada, fieles de todas las edades formaron largas filas sobre la avenida Rivadavia, portando estampitas, velas y carteles con pedidos de paz, pan, techo y trabajo, en un contexto marcado por la crisis económica y el desempleo.
La jornada comenzó con misas cada hora desde las 0:00, y se extenderá durante todo el día. “Vengo todos los años, pero este es especial. Mi hijo perdió el trabajo y yo estoy jubilada. Solo le pido a San Cayetano que no nos falte el pan en la mesa”, expresó Marta, vecina de Merlo, mientras aguardaba su turno para ingresar al templo.
El clima de recogimiento se mezcló con expresiones de angustia por la situación social. Muchos asistentes destacaron que la fe en San Cayetano se vuelve más fuerte “cuando el país está en crisis”.
A partir de las 8 de la mañana, columnas de movimientos sociales, sindicatos y organizaciones populares comenzaron a marchar desde el santuario hacia Plaza de Mayo, en una peregrinación que combina espiritualidad con reclamos sociales. Bajo la consigna “Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo”, la movilización busca visibilizar el impacto del ajuste económico y exigir políticas públicas que protejan a los sectores más vulnerables.
Aunque la marcha tiene un fuerte componente político, los organizadores insisten en que el eje central es la dignidad del trabajo y el derecho a una vida justa. “San Cayetano nos convoca a unirnos, no solo en la fe, sino también en la lucha por condiciones de vida dignas”, señalaron desde la UTEP.
