Mientras las entidades más grandes mantienen tasas moderadas, otras instituciones —especialmente digitales— ofrecen porcentajes más altos para atraer ahorristas.
En el actual escenario económico, marcado por una relativa estabilidad cambiaria, los depósitos a plazo fijo en pesos volvieron a posicionarse como una alternativa de ahorro para muchos inversores minoristas. Las tasas que ofrecen los bancos, sin embargo, varían considerablemente entre las entidades tradicionales y las digitales.
Según los datos informados al Banco Central de la República Argentina, la competencia entre los bancos para captar depósitos generó una marcada diferencia en los rendimientos. Mientras las entidades más grandes mantienen tasas moderadas, otras instituciones —especialmente digitales— ofrecen porcentajes más altos para atraer ahorristas.
Cuánto capital se necesita
Uno de los cálculos más consultados por los inversores es cuánto dinero hay que depositar para obtener $200.000 mensuales de intereses. Con las tasas actuales, el monto requerido depende del banco elegido.
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Con una tasa del 23% anual, como ofrecen BBVA o Banco Santander, el capital necesario ronda los $10,3 millones.
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Con una tasa cercana al 27%, como la que paga Banco Macro, la inversión baja a alrededor de $9 millones.
En el caso de bancos con menor rendimiento, el capital requerido puede superar incluso los $10,5 millones.
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Las tasas más altas del sistema
Las entidades digitales o de menor tamaño suelen ofrecer rendimientos más elevados para captar depósitos.
Entre las tasas más altas del mercado aparecen:
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Banco CMF y Banco VOII con 33,5% de TNA
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Banco Meridian y Crédito Regional Compañía Financiera con 33%
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Banco del Sol con 32%
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Banco BICA con 31%
Con tasas cercanas al 33,5% anual, el capital necesario para generar $200.000 mensuales baja a algo más de $7 millones.
La brecha entre bancos
La diferencia entre elegir un banco tradicional o una entidad digital puede representar más de $3 millones de capital inicial para obtener el mismo ingreso mensual.
Actualmente, el sistema financiero argentino consolida tasas cercanas al 30% anual como referencia para los plazos fijos en pesos. Esta tendencia responde tanto a la competencia entre bancos por captar depósitos como a la búsqueda de los ahorristas por preservar el valor de sus fondos frente a la inflación.
Aunque el plazo fijo permite obtener ingresos mensuales previsibles, su rentabilidad real dependerá del comportamiento de los precios: si la inflación supera el rendimiento del depósito, el poder adquisitivo del capital podría deteriorarse con el tiempo.
