En un mes aumentó casi 6% por ajustes en todos los cuadros tarifarios. El nuevo esquema de subsidios para 2026.
Un hogar promedio del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), sin subsidios, debió destinar $183.410 en diciembre para cubrir el costo de los servicios públicos. El monto representó un incremento del 5,7% respecto de noviembre y una suba interanual del 31%, según el Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP (UBA–CONICET).
De acuerdo con el informe, la factura de energía eléctrica alcanzó en promedio los $44.808, con un aumento mensual del 20,8%. En contraste, el gasto en gas natural fue de $22.970, lo que implicó una baja del 4,6%, producto de la menor demanda por factores estacionales. En tanto, el servicio de agua registró un costo promedio de $32.435 (+4,4%) y el transporte $83.196 (+2,4%).
En comparación con diciembre de 2023, la canasta de servicios públicos acumuló un incremento del 561%, muy por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que en el mismo período avanzó 185%.
Según detalló el IIEP, la suba intermensual estuvo explicada principalmente por aumentos en los cuadros tarifarios y por el crecimiento del consumo eléctrico ante la llegada del verano. En el caso del gas, el incremento tarifario fue compensado por la reducción en las cantidades consumidas.
El transporte volvió a ser el rubro de mayor impacto en la canasta, con un aumento interanual del 48%, por encima del IPC, y explicó 19 de los 31 puntos del alza total. En cambio, los servicios básicos mostraron incrementos más moderados: el gasto en agua subió 13%, el de electricidad 19% y el de gas 28% interanual.
El informe también señaló que, en promedio, las tarifas cubrieron el 53% de los costos reales de los servicios públicos en el AMBA, mientras que el 47% restante fue absorbido por el Estado a través de subsidios, con diferencias según tipo de hogar y servicio.
En diciembre, la canasta de servicios públicos representó el 11,1% del salario promedio registrado estimado, calculado en $1.669.987. En ese contexto, el transporte volvió a ser el componente de mayor incidencia sobre los ingresos, concentrando el 43% del gasto total en servicios.
