Crece la tensión en el Caribe: aviones de EEUU sobrevolaron Venezuela

Al menos un bombardero, dos cazas y un avión de alerta temprana fueron detectados operando sobre aguas venezolanas: la advertencia del régimen de Nicolás Maduro.


Una serie de vuelos militares realizados por Estados Unidos en las cercanías de Venezuela volvió a encender las alarmas en el Caribe. El registro de aeronaves de gran porte frente al territorio venezolano se produjo en un contexto de crecientes disputas diplomáticas y advertencias sobre el deterioro de la seguridad en la zona.

Según informó el sitio especializado FlightRadar24, al menos un bombardero B-52, dos cazas F/A-18 y un avión de alerta temprana E-2 fueron detectados operando sobre aguas próximas a Venezuela, todos con transpondedores activos y visibles mediante MLAT, un sistema que permite su seguimiento aun con cobertura limitada.

El despliegue ocurrió el mismo día en que Washington sumó un nuevo capítulo al conflicto: la designación del Cártel de los Soles como “organización terrorista”, una acusación que señala directamente a Nicolás Maduro como uno de los responsables de su funcionamiento y que refuerza la presión estadounidense sobre Caracas.

Advertencias de seguridad aérea

La tensión también se trasladó al ámbito aerocomercial. La Administración Federal de Aviación (FAA) emitió una notificación en la que aconseja a las compañías “extremar la precaución” al operar en el espacio aéreo venezolano debido al “deterioro de la situación de seguridad” y al incremento de la actividad militar en la región.

“El escenario actual podría implicar riesgos potenciales para aeronaves en todas las altitudes”, advirtió el organismo. Tras la comunicación, al menos seis aerolíneas suspendieron vuelos desde y hacia Venezuela, generando una marcada reducción de las conexiones internacionales del país.

La respuesta del régimen venezolano

Desde Caracas, el gobierno de Maduro rechazó la decisión de Estados Unidos de catalogar al Cártel de los Soles como grupo terrorista. Lo calificó como una “mentira infame” y aseguró que se trata de un intento de justificar una intervención extranjera bajo argumentos “ilegítimos e ilegales”.

Mientras continúan los movimientos militares y las acusaciones cruzadas, el clima diplomático entre ambos países se vuelve cada vez más hostil, en un escenario donde las demostraciones de fuerza y las decisiones unilaterales se multiplican con rapidez.

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