La intérprete había mantenido en secreto una dura enfermedad. La escena cultural la despide con homenajes y recuerdos de sus grandes obras.
La actriz Verónica Echegui, reconocida en España y el mundo por su talento y versatilidad, murió a los 42 años a causa de un cáncer agresivo que había mantenido en secreto. Ganadora del Goya a Mejor Cortometraje de Ficción por Tótem loba, deja un legado artístico celebrado por colegas, directores y público que hoy la despiden con mensajes de admiración.
Echegui había sido pareja durante 13 años del actor Álex García, con quien compartió proyectos, convivencia y una intensa relación que finalizó en 2022.
De «Yo soy la Juani» al reconocimiento internacional
El gran salto en la carrera de Verónica Echegui llegó en 2006, cuando protagonizó la película Yo soy la Juani, donde interpretó a una joven decidida a cumplir su sueño de ser actriz. Su trabajo le valió la nominación al Goya como actriz revelación y la consagró como una de las intérpretes más prometedoras de su generación.
Había sido descubierta por el director Bigas Luna, responsable también de los inicios de Javier Bardem y Penélope Cruz. El cineasta eligió a Echegui entre más de 3.000 jóvenes. Durante el casting, al dudar de su ambición, la actriz le respondió: “Mira, tú dame el papel y te aseguro que no te vas a arrepentir”. Ese carácter y determinación marcaron su carrera.
Con el correr de los años, brilló en películas como El patio de mi cárcel, Katmandú, un espejo en el cielo y La gran familia española, además de producciones internacionales como Me estás matando, Susana. Su último gran reconocimiento fue con Tótem loba, donde además de actuar, mostró su mirada artística detrás de cámara.
Diez trabajos memorables
Entre sus papeles más destacados se encuentran:
- Yo soy la Juani
- El patio de mi cárcel
- Katmandú, un espejo en el cielo
- Me estás matando, Susana
- Explota Explota
- El libro del amor
- Objetos
- La gran familia española
- Justicia artificial
- Donde caben dos
Un adiós prematuro
Con innumerables mensajes de despedida, colegas y referentes de la escena española reconocen la pasión y el compromiso con los que Verónica encaró cada papel. Su muerte deja un vacío en el cine ibérico, pero también una filmografía que refleja la fuerza, la sensibilidad y el talento de una actriz que supo dejar huella en cada interpretación.
