Los organismos advierten que para evitar la hambruna se necesita la llegada diaria de, al menos, 600 camiones con suministros esenciales.
Israel informó que entre el 3 y el 9 de agosto ingresaron a Gaza cerca de 1.900 camiones con ayuda humanitaria a través de los cruces de Kerem Shalom y Zikim, con un promedio diario de 270 unidades, de las cuales más de 1.310 transportaron principalmente alimentos. El organismo israelí de Coordinación de las Actividades Gubernamentales en los Territorios (COGAT) afirmó que la asistencia está destinada “a la población civil, no a Hamas”.
En el mismo periodo, Hamas no se pronunció sobre el recuento más reciente, aunque sostiene que entre el 27 de julio y el 5 de agosto ingresaron solo 850 camiones, frente a los 1.950 reportados por Israel.
La ONU y organizaciones humanitarias advierten que la ayuda sigue siendo insuficiente y que se requieren al menos 600 camiones diarios para contener la crisis y evitar una hambruna. El principal monitor mundial del hambre alertó a finales de julio sobre la expansión de la hambruna en Gaza, impulsada por inanición, desnutrición y enfermedades.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 94% de los hospitales están dañados o destruidos y los centros especializados en tratamiento de la desnutrición operan al límite, con riesgo de quedarse sin suministros y combustible a mediados de agosto.
En este contexto, el Ministerio de Sanidad de Gaza informó que la cifra de muertes por desnutrición asciende a 210 desde el inicio de la ofensiva israelí, de las cuales 100 corresponden a niños. Solo este sábado se registraron cinco decesos adicionales por inanición, incluidos dos menores.
Organizaciones internacionales señalan que la sustitución de la distribución de ayuda de la ONU por la Fundación Humanitaria de Gaza (FGH), respaldada por Estados Unidos e Israel, ha sido acompañada de incidentes fatales: más de 1.300 personas murieron al intentar acceder a la asistencia en emplazamientos de la FGH, según la oficina de derechos humanos de la ONU, que responsabiliza al ejército israelí de la mayoría de las muertes. Israel asegura que solo efectuó disparos de advertencia y cuestiona la cifra.
El bloqueo parcial vigente y la inseguridad alimentaria continúan dificultando la recuperación de los pacientes y amenazan con agravar la desnutrición crónica en la Franja.
