Las defensas pidieron denunciar supuestas “coacciones” durante la investigación pero la fiscalía se opuso en duros términos.
En el marco del juicio oral por la causa Cuadernos, tres empresarios acusados de presunto pago de sobornos aseguraron este martes que mintieron en sus declaraciones durante la etapa de instrucción para evitar quedar detenidos. Las exposiciones se realizaron ante el Tribunal Oral Federal 7, que decidió postergar cualquier definición sobre estos planteos hasta el momento del veredicto.
Las defensas solicitaron la “extracción de testimonios” para investigar una posible coacción durante la investigación, a cargo del entonces juez Claudio Bonadio. El planteo generó un cruce con la fiscal Fabiana León, quien pidió su rechazo al considerar que se intenta cuestionar la actuación judicial.
El tribunal, integrado por Enrique Méndez Signori, Germán Castelli y Fernando Canero, resolvió diferir el análisis del planteo para la etapa final del proceso.
Declaraciones y retractaciones
El empresario Mario Rovella afirmó que en 2019 admitió pagos ilegales bajo “coacción psicológica” y negó haber entregado dinero al financista Ernesto Clarens. Sostuvo además que, antes de declarar, dejó constancia en una escribanía de que lo que iba a manifestar no era cierto.
En el mismo sentido, Guillermo Escolar declaró que su confesión fue un “invento” acordado para evitar la prisión, en un contexto donde —según indicó— quienes no admitían hechos quedaban detenidos.
A estos planteos se sumó la semana pasada el empresario Daniel Pitón, quien también afirmó haber declarado bajo presión durante la investigación.
Contexto de la causa
El expediente investiga un presunto esquema de pago de sobornos por parte de empresarios a exfuncionarios a cambio de contratos de obra pública entre 2003 y 2015. Entre los principales acusados se encuentra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
En esta etapa del juicio se desarrollan las indagatorias de empresarios vinculados a la causa, varios de los cuales optaron por no declarar.
El debate continuará en las próximas audiencias, mientras el tribunal deberá evaluar el impacto de las nuevas retractaciones en la valoración de la prueba.
