Con una historia que combina vínculos, deseo, maternidad, adopción y mandatos familiares, la propuesta busca que el público también se vea reflejado en escena.
Hay obras que buscan entretener y otras que, además, dejan preguntas dando vueltas cuando termina la función. “BRELI… Almitas en subasta” apuesta decididamente por lo segundo. La propuesta teatral, que se presenta los sábados de agosto y septiembre en el Teatro Border, en Palermo Soho, se mete con algunos de los temas más incómodos y personales de la vida cotidiana: la libertad, el deseo, el amor, la maternidad y aquellos mandatos que muchas veces condicionan nuestras decisiones.

Según pudo saber Notas de Actualidad, con Ana Paula Felice como protagonista y un elenco integrado por Rafael Silva, Lorena Bujalter, Nicolás Krom, Mili Melzi, Luis Cuervo Lento y María Laura Maidana, la obra construye una historia coral en la que los personajes quedan enfrentados a sus propias elecciones y a las estructuras familiares que heredaron.
El resultado es una propuesta que se mueve entre el drama, la reflexión y situaciones capaces de generar identificación con el público.
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Una celebración que termina poniendo todo en discusión
La historia comienza con Selva, una mujer que cumple 39 años. Lo que debería ser una noche de festejo cambia cuando recibe un regalo inesperado de parte de sus amigos.

Ese acontecimiento altera la dinámica de su hogar y de su pareja y funciona como punto de partida para que aparezcan preguntas que atraviesan a todos los personajes.
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¿Qué hacemos realmente por deseo? ¿Cuánto hay de elección propia y cuánto de mandato? ¿Qué cosas repetimos porque las aprendimos de nuestra familia? ¿Hasta dónde somos capaces de cuestionar aquello que siempre consideramos normal?
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A partir de esas preguntas, la obra plantea una suerte de juego de espejos en el que los personajes no son los únicos interpelados. El público también puede encontrarse frente a situaciones, decisiones o vínculos que le resulten familiares.
¿Qué significa realmente ser libres?
Una de las claves de la obra está incluso en su nombre. “BRELI” es “libertad” escrito al revés, un concepto que funciona como una puerta de entrada a los conflictos que atraviesan la historia.
La libertad aparece así no solamente como la posibilidad de elegir, sino también como el proceso de descubrir qué elecciones son verdaderamente propias.
En ese recorrido aparecen los mandatos familiares, las expectativas sociales y las distintas maneras de entender el amor. La obra propone revisar esas estructuras sin presentar respuestas cerradas y deja que las preguntas continúen después de la función. Ese es uno de los puntos más interesantes de la propuesta: no intenta decirle al espectador qué pensar, sino ponerlo frente a determinados conflictos para que pueda sacar sus propias conclusiones.
Maternidad, adopción y las historias que heredamos
Otro de los ejes que atraviesa “BRELI… Almitas en subasta” es la maternidad. Pero la obra no se queda únicamente en la discusión sobre ser madre o no serlo.
También aparecen la adopción, los vínculos familiares y los traumas heredados, temas que permiten ampliar la mirada hacia la manera en que las experiencias de generaciones anteriores pueden influir en nuestra propia historia.
La propuesta plantea, además, la posibilidad de transformar aquello que se recibió como herencia emocional. No necesariamente para negarlo, sino para encontrarle un nuevo significado.
En ese sentido, la obra utiliza los conflictos familiares como una herramienta para hablar de algo más amplio: el autoconocimiento y la posibilidad de construir una identidad propia.
Selva, el personaje que conecta todos los conflictos
En el centro de la historia está Selva, interpretada por Ana Paula Felice. Su personaje funciona como una especie de hilo conductor de las distintas preguntas que aparecen durante la obra.
El deseo y el no deseo, las relaciones afectivas, las decisiones personales, los mandatos y la búsqueda de un camino propio atraviesan su recorrido. La actriz definió al personaje como el eje de cuestiones que, en mayor o menor medida, pueden atravesar a cualquier persona en algún momento de su vida.
Y allí aparece otra de las apuestas de “BRELI”: que el espectador pueda reconocerse en aquello que ocurre sobre el escenario.
No necesariamente porque haya vivido exactamente las mismas situaciones que los personajes, sino porque las preguntas de fondo —qué queremos, qué elegimos y cuánto de nuestra vida está condicionado por otros— son universales.
Un elenco coral y una puesta pensada para el teatro independiente
La obra cuenta con dramaturgia de Rafael Calomino, quien además está a cargo de la iluminación y la musicalización. La dirección corresponde a Gustavo May, mientras que el vestuario está realizado por Mili Melzi.
La fotografía es de Pielstudio, la producción ejecutiva corresponde a “BRELI… Almitas en subasta” y la producción general está a cargo de Gustavo May. Con una estructura coral y una historia que parte de una situación cotidiana, la puesta busca aprovechar la intimidad del teatro independiente para acercar los conflictos de los personajes al espectador.
“BRELI… Almitas en subasta”: cuándo y dónde verla
“BRELI… Almitas en subasta” se presenta los sábados de agosto y septiembre en el Teatro Border, ubicado en Palermo Soho.
La propuesta forma parte de la escena del teatro off porteño y ofrece una alternativa para quienes buscan una obra que, además de contar una historia, genere conversación y reflexión.
Porque detrás del cumpleaños de Selva, de los vínculos entre los personajes y de ese regalo que cambia el rumbo de la noche hay una pregunta mucho más grande: ¿cuánto de nuestra vida elegimos realmente nosotros? Esa es la invitación de “BRELI”: entrar al teatro para mirar una historia ajena y terminar, quizás, encontrándose con alguno de esos espejos que la obra pone delante del público.
Una propuesta de teatro independiente que se anima a hablar de libertad, deseo, amor y mandatos sin ofrecer respuestas fáciles. Y justamente ahí puede estar una de sus mayores virtudes.
