Bad Bunny desató una fiesta multitudinaria en su primer show en River

El cantante puertorriqueño concretó la primera de sus tres actuaciones en el Estadio Monumental. Tini Stoessel y Emilia Mernes fueron parte de un segmento del concierto.


El fenómeno mundial Bad Bunny finalmente se presentó en el estadio Monumental de River Plate y convirtió la noche del viernes 13 de febrero en un espectáculo masivo marcado por la euforia, la emoción y una puesta escénica de alto impacto. La llegada del artista a Buenos Aires ya había generado un clima de expectativa durante toda la semana, con fans acampando en las inmediaciones del estadio para asegurarse un lugar privilegiado.

Una previa con clima de festival

Días antes del recital, la presencia del cantante se hizo sentir en la ciudad: comercios con merchandising temático, su música sonando con mayor frecuencia y seguidores instalados en los alrededores del estadio desde el martes. El jueves, el artista llegó al país y se alojó en el barrio de Recoleta, donde permaneció concentrado antes de sus tres presentaciones.

El día del show, las puertas del estadio se abrieron a las 16 y miles de asistentes ingresaron bajo altas temperaturas para ubicarse lo más cerca posible del escenario. Como parte de la experiencia, el público recibió cámaras fotográficas en lugar de las tradicionales pulseras luminosas, en alusión a su álbum Debí tirar más fotos.

Teloneros y anticipo musical

A las 19 se presentó el artista argentino Ramma, oriundo de Trelew, seguido a las 20 por la banda puertorriqueña Chuwi, encargada de preparar el ambiente con ritmos caribeños y mensajes sobre la realidad social de su país. Durante su actuación, desplegaron banderas de Puerto Rico y Argentina, lo que generó una ovación del público.

El momento más esperado

A las 20:55 se apagaron las luces y los flashes de los celulares iluminaron el estadio. Minutos después de las 21, Bad Bunny apareció en escena con lentes oscuros y traje beige, desatando una ovación generalizada y cánticos con su nombre.

El show comenzó con una energía sostenida desde el primer momento, enlazando éxitos como “Callaita” y otras canciones de su repertorio. El artista también se dirigió al público argentino, al que elogió por su intensidad y compromiso en los conciertos.

“La única razón por la que estamos aquí es para que se unan una noche como un solo pueblo”, expresó durante el espectáculo, en referencia a la conexión entre Argentina, Puerto Rico y América Latina.

Invitadas sorpresa y segundo escenario

A los 45 minutos de iniciado el recital, el cantante se trasladó a un escenario secundario denominado “La casita”, donde apareció con la camiseta de la Selección argentina. Allí participaron como invitadas las cantantes Tini Stoessel y Emilia Mernes, lo que provocó uno de los momentos más celebrados de la noche.

Un show marcado por hits y conexión con el público

Con una sucesión constante de canciones, coreografías y mensajes de integración regional, el concierto mantuvo al público de pie durante toda la noche. La puesta incluyó efectos visuales, cambios de escenografía y una interacción permanente con los asistentes.

El debut de Bad Bunny en el Monumental confirmó su poder de convocatoria y consolidó un espectáculo que combinó música, identidad latina y celebración colectiva ante una multitud completamente entregada.

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