A 40.000 km/h y con temperaturas de 2.700 ºC, la cápsula Orión afrontó una maniobra límite antes del amerizaje en el Pacífico.
La misión Artemis II llegó a su fin este viernes tras 9 días, 1 hora y 32 minutos en el espacio, con un amerizaje exitoso en el Océano Pacífico que marcó un nuevo hito en la exploración humana. La cápsula Orion regresó a la Tierra a 40.000 km/h y soportó temperaturas de hasta 2.700 ºC, en una de las fases más críticas de cualquier misión tripulada.
A bordo viajaban Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, quienes completaron una órbita lunar que los llevó más lejos de la Tierra que cualquier misión anterior, según supo Notas de Actualidad.
Welcome home Reid, Victor, Christina, and Jeremy! 🫶
The Artemis II astronauts have splashed down at 8:07pm ET (0007 UTC April 11), bringing their historic 10-day mission around the Moon to an end. pic.twitter.com/1yjAgHEOYl
— NASA (@NASA) April 11, 2026
El momento más tenso ocurrió durante el reingreso atmosférico, cuando durante seis minutos se perdió toda comunicación con la nave. Ese lapso, conocido como “apagón planificado”, mantuvo en vilo a los equipos de la NASA y al mundo entero.
Seis minutos sin contacto y temperaturas extremas
La secuencia comenzó cuando Orión se desacopló del módulo de servicio europeo y expuso su escudo térmico. A partir de ese momento, la cápsula ingresó en la atmósfera terrestre como un proyectil.
Durante el descenso, el calor generado por la fricción convirtió a la nave en una “bola de fuego”, rodeada por plasma incandescente que bloqueó por completo las comunicaciones. En ese tramo, la cápsula soportó temperaturas superiores a 2.760 ºC, mientras reducía su velocidad de forma drástica hasta niveles seguros.
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El frenado fue clave: a unos 8.077 metros de altura, la nave ya había disminuido su velocidad a 523 km/h. Luego se desplegó el sistema de paracaídas en secuencia, que permitió bajar la velocidad a menos de 32 km/h, condición necesaria para un amerizaje controlado.
El desafío central fue la resistencia del escudo térmico, una estructura de titanio recubierta con bloques de Avcoat, que ya había presentado inconvenientes en la misión Artemis I en 2022.
All four of the Artemis II astronauts have been successfully extracted from the Orion spacecraft following splashdown and are now on the USS John P. Murtha. Next up, they will be escorted to the medical bay where they will undergo post-mission medical evaluations. pic.twitter.com/v96RFKEUNN
— NASA (@NASA) April 11, 2026
En medio de ese proceso, los astronautas mantuvieron la concentración absoluta. “Sabés que se acerca el apagón. Por eso, simplemente seguís adelante como en tus procesos normales, monitoreando”, explicó el exastronauta Barry Wilmore, al describir la exigencia de ese momento crítico.
El operativo de rescate tras el amerizaje
El amerizaje se concretó a las 21:07 (hora argentina), lo que activó de inmediato el operativo de recuperación. Equipos de la NASA y fuerzas militares desplegaron helicópteros y embarcaciones para asistir a la tripulación.
El rescate se coordinó desde el buque USS John P. Murtha, donde se preparó el traslado de los astronautas hacia una balsa inflable conocida como “Front Porch”, paso previo a la evaluación médica.
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Según detalló Liliana Villarreal, el objetivo era completar la recuperación de la tripulación en un plazo de dos horas desde el amerizaje. Luego, la cápsula será trasladada al Centro Espacial Kennedy, en Florida, para su inspección.
El operativo completo debe finalizar en menos de 24 horas.
La misión deja una marca clave para el futuro de la exploración espacial. La experiencia de atravesar la atmósfera a velocidades extremas, envueltos en plasma y bajo condiciones límite, consolida los avances necesarios para las próximas expediciones.
Con Artemis II, la NASA da un paso decisivo hacia el objetivo de llevar nuevamente humanos a la Luna en los próximos años.
