El encuentro fue convocado por el secretario de Estado Marco Rubio y es consecuencia directa de una serie de órdenes ejecutivas firmadas por el presidente Donald Trump.
Estados Unidos lidera este martes una cumbre global sobre minerales críticos en Washington, con el objetivo de reducir la influencia de China en el control de estos insumos estratégicos, considerados clave para la seguridad internacional y la economía mundial.
El encuentro fue convocado por el secretario de Estado Marco Rubio y es consecuencia directa de una serie de órdenes ejecutivas firmadas por el presidente Donald Trump, junto con documentos oficiales que definen la estrategia de Seguridad y Defensa Nacional de la actual administración republicana.
La cumbre será inaugurada por el vicepresidente JD Vance y contará con el cierre del secretario del Tesoro, Scott Bessent, mientras que Rubio brindará una conferencia de prensa para anticipar los próximos pasos del Gobierno estadounidense en esta materia.
En representación de la Argentina participará el canciller Pablo Quirno, quien en la previa mantuvo una reunión con el subsecretario de Estado Christopher Landau, donde analizaron la situación global de los minerales críticos y la necesidad de limitar la influencia china en la cadena de suministros.
Según informó la Secretaría de Estado, durante el encuentro se destacó la importancia estratégica de la cooperación bilateral entre Estados Unidos y Argentina en este sector, así como el compromiso de profundizar los vínculos económicos, de inversión y energéticos.
La relevancia del evento queda reflejada en la presencia conjunta de Vance, Rubio y Bessent, una coincidencia poco habitual en foros internacionales. La Casa Blanca considera a los minerales críticos un eje central de su política exterior y de defensa, especialmente en América Latina.
A fines de 2025, la administración republicana publicó su Estrategia de Seguridad Nacional, que introdujo el denominado Corolario Trump a la Doctrina Monroe, orientado a limitar la acción de actores extrarregionales en el continente. A ello se sumó una nueva Doctrina de Defensa que prioriza la región y refuerza mecanismos de disuasión frente a China.
En este contexto, Trump firmó a comienzos de 2026 una orden ejecutiva titulada “Ajuste de las importaciones de minerales críticos procesados y sus productos derivados a Estados Unidos”, que promueve la cooperación internacional como pilar de la seguridad minera del país. Actualmente, la industria estadounidense depende totalmente de importaciones de al menos 12 minerales críticos, muchos de ellos dominados por China.
Como parte de esta estrategia, el presidente anunció recientemente la creación de una reserva estratégica de minerales críticos, denominada Project Vault, que combinará financiamiento privado por casi 1.700 millones de dólares con un préstamo de 10.000 millones del Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos (EXIM Bank).
La intención del Gobierno estadounidense es avanzar en una hoja de ruta común con países aliados —entre ellos Argentina, Bolivia, India, Paraguay e Italia— y firmar un acuerdo marco para diversificar el acceso y la producción de estos recursos, actualmente concentrados en manos de Beijing.
Los minerales críticos son esenciales para la fabricación de aviones, submarinos, vehículos, celulares, chips, semiconductores, satélites, armamento, turbinas y sistemas energéticos, lo que los convierte en un factor central de disputa geopolítica a escala global.
