La ministra de Seguridad anunció un endurecimiento de los controles y el lanzamiento de la Agencia de Seguridad Migratoria.
En una reciente entrevista con Sábado Tempranísimo, la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, profundizó en el cambio de enfoque de su cartera, donde la administración de los flujos migratorios ha pasado a ocupar un rol central en la lucha contra el crimen organizado. La funcionaria señaló que, bajo la actual gestión, las fronteras han dejado de ser un tema meramente administrativo para convertirse en un factor estratégico de defensa y control territorial.
Monteoliva confirmó que la creación de la Agencia de Seguridad Migratoria (ASM) es inminente y que el decreto correspondiente está próximo a publicarse. Este nuevo organismo se enmarca en el reciente traspaso de la Dirección Nacional de Migraciones al ámbito del Ministerio de Seguridad, una decisión que busca «blindar» el país contra las redes criminales transnacionales. «Hoy la manera de contener el crimen organizado es apuntar a los flujos, a las redes y al movimiento que tienen estas organizaciones», explicó la ministra.
En este sentido, adelantó que el próximo lunes se darán a conocer estadísticas oficiales que reflejan la intensidad de esta nueva política. Según Monteoliva, diciembre y enero han registrado números «prácticamente récord» en cuanto a personas expulsadas, inadmitidas y extraditadas, marcando un cambio de tendencia drástico en la vigilancia del ingreso y egreso de personas al territorio nacional.
La ministra destacó que el desafío de las fronteras es «crucial» y que la presencia de la Gendarmería Nacional se ha reforzado con planes específicos como el Plan Güemes en Salta y el Guazurarí en Misiones, además de un trabajo intensivo sobre la Hidrovía. «Más allá de la presencia tradicional de nuestras fuerzas, hoy tenemos el desafío de contener el movimiento transnacional de las redes delictivas«, señaló.
Este enfoque migratorio se complementa con el trabajo en las 24 jurisdicciones del país, donde el Ministerio actúa de forma complementaria. Monteoliva subrayó que, independientemente del color político de cada provincia, se busca articular esfuerzos para detectar a quienes ingresan con fines delictivos, destacando que el año pasado se realizaron casi nueve mil procedimientos de narcotráfico solo en la provincia de Buenos Aires.
A pesar del alto impacto mediático de ciertos hechos delictivos, Monteoliva sostuvo que la inseguridad aún no encabeza el ranking de problemas para los argentinos. Según mediciones de diciembre, se ubica en el cuarto lugar, por debajo del desempleo, la pobreza y la inflación. «Entiendo perfectamente lo que nos conmociona a todos un hecho de inseguridad, pero las mediciones en la región todavía la ubican por debajo de los problemas económicos«, analizó.
Por último, la ministra adelantó que la intención es sumar a figuras con experiencia en gestión territorial, como Diego Valenzuela, a la nueva estructura de la Agencia de Seguridad Migratoria una vez que los decretos de nombramiento sean oficializados.
