El objetivo será incrementar las capacidades argentinas en materia de telecomunicaciones y fortalecer la posición estratégica del país en el Atlántico Sur.
El presidente Javier Milei anunció en cadena nacional que el Gobierno ampliará los recursos destinados al Ministerio de Defensa para avanzar con la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego. Según explicó, el objetivo será incrementar las capacidades argentinas en materia de telecomunicaciones y fortalecer la posición estratégica del país en el Atlántico Sur.
Sin embargo, el proyecto no es nuevo. La construcción de la base comenzó en 2022, durante el gobierno de Alberto Fernández, cuando se colocó la piedra fundacional. Desde entonces, la obra tuvo un avance limitado y permaneció prácticamente paralizada por falta de financiamiento, de acuerdo con información oficial presentada ante el Congreso.
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Durante su mensaje, Milei sostuvo que la Base Naval Integrada permitirá convertir a Tierra del Fuego en un importante polo logístico del Atlántico Sur. También señaló que tendrá relevancia para la proyección geopolítica argentina y para las capacidades de telecomunicaciones del país. El Presidente, no obstante, no precisó cuánto dinero adicional se destinará específicamente a la obra ni estableció un nuevo plazo para su finalización.
El proyecto fue impulsado originalmente durante la gestión de Alberto Fernández, con Jorge Taiana como ministro de Defensa. La iniciativa estaba vinculada al Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF), creado mediante la Ley 27.565 en 2020. Entre sus objetivos figuraba mejorar las capacidades logísticas y científicas argentinas en la Antártida.
La ubicación en Ushuaia fue considerada estratégica por su cercanía con el continente antártico. De acuerdo con los fundamentos difundidos en aquel momento, la infraestructura permitiría mejorar la conectividad con la Antártida, fortalecer la logística y la investigación científica y brindar servicios de asistencia a otros países que operan en la región.
En una primera etapa se contempló la instalación de dos naves industriales transportables, además de distintas obras de infraestructura. En 2023, el Ministerio de Defensa informó que se habían realizado estudios preliminares, movimientos de suelo y excavaciones destinadas a construir los cimientos de uno de los galpones modulares.
Los informes oficiales muestran que la Base Naval Integrada registraba un 9,13% de avance físico al 31 de diciembre de 2023, con una ejecución financiera cercana a los $2.500 millones.
Ese porcentaje se mantuvo sin modificaciones en el informe presentado ante el Congreso en agosto de 2025. En aquel documento, el Ministerio de Defensa volvió a informar un avance físico del 9,13% y una ejecución financiera cercana a los $2.500 millones. De esta manera, durante al menos los primeros 20 meses de la gestión de Milei no se había registrado un progreso en términos de avance físico de la obra.
En abril de 2024, durante su visita a Ushuaia y su encuentro con la entonces comandante del Comando Sur de Estados Unidos, Laura Richardson, Milei había definido a la futura infraestructura como una “puerta de entrada al continente blanco”.
En aquella oportunidad también surgieron consultas sobre una eventual participación estadounidense. Desde el Gobierno aclararon posteriormente que no existía un acuerdo bilateral para establecer tropas extranjeras de manera permanente y remarcaron que la Base Naval Integrada sería argentina y no una base combinada.
En el último informe de la Jefatura de Gabinete presentado ante el Congreso, a fines de abril de 2026, el Ejecutivo fue consultado por las demoras en la obra. El Ministerio de Defensa respondió que su ejecución estaba condicionada por la programación financiera y la disponibilidad de fondos, priorizando la continuidad del proyecto por sobre una aceleración inmediata.
Tras el anuncio presidencial, además, el Gobierno modificó el Presupuesto 2026 mediante el Decreto 867/2026. La medida asignó $561 millones al programa de Cancillería destinado a las acciones diplomáticas vinculadas con la Cuestión Malvinas, la Antártida, la política oceánica y el Atlántico Sur. Por otra parte, se realizaron modificaciones presupuestarias en el área de Defensa por un total de $217.954 millones, distribuidos entre el Ministerio, el Ejército, la Fuerza Aérea, la Armada y el Estado Mayor Conjunto.
