El ministro del Interior irá al Congreso nacional para reunirse con los principales referentes legislativos de Juntos por el Cambio. Su objetivo de máxima será negociar que las primarias se posterguen un mes.
El Gobierno encara distintos frentes de negociación esta semana por la realización de las elecciones en el marco de la pandemia de coronavirus.
Hacia el interior de la coalición del Frente de Todos hay sectores que proponen realizar las PASO en simultáneo con las generales –una idea que en Juntos por el Cambio causa fuertes rechazos– o directamente suspenderlas –una opción que no acepta buena parte de la oposición, y tampoco un ala del oficialismo–. Mientras tanto, la Casa Rosada lidia contra el grupo de los “halcones” opositores, que denuncian la búsqueda de rédito político a través de la modificación de la fecha de los comicios.
En este contexto, el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, irá mañana al Congreso nacional para reunirse con los principales referentes legislativos de Juntos por el Cambio. Su objetivo de máxima será negociar que las PASO se posterguen un mes –de agosto a septiembre–, con el argumento de evitar los contagios de coronavirus, que registraron una fuerte suba en las últimas semanas. Descarta, por ahora, la posibilidad de suspenderlas o celebrarlas al mismo tiempo que las generales. El Gobierno tiene la necesidad de buscar consensos con la oposición para modificar la fecha de las elecciones.
La postura de De Pedro se diferencia de la que planteó el domingo el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, quien fue más allá de la postergación y habló de suspender –como se había consensuado con la mayor parte de los gobernadores entre el final del año pasado y los primeros meses de 2021– o superponer las PASO con las generales.
El líder del Frente Renovador, integrante del Frente de Todos, sostuvo que “preferiría que se votara en un solo día” mediante un “acuerdo de las fuerzas políticas que evite la realización de las PASO, o con la realización de las PASO el mismo día” que la elección general y se refirió a evitar “someter a los argentinos a tener que ir dos veces a votar”. En la Casa Rosada sostienen que la propuesta que llevarán mañana al Congreso estará centrada en el plan de “postergar”.
En paralelo, a medida que en los últimos días se fortaleció la posibilidad de una negociación entre el Gobierno y la oposición para postergar las PASO, la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, aseguró que el Frente de Todos busca “ganar tiempo” para mejorar su performance en la elección y sostuvo que es “ingenuo” creer lo contrario. De la misma forma se expresaron otros dirigentes del ala “dura” de Juntos por el Cambio. En el oficialismo lo niegan, justifican el plan exclusivamente con razones sanitarias y rechazan las críticas de los sectores que denuncian una agenda política subterránea.
“Es subestimar a la gente pensar que cambiar la fecha puede afectar el voto de la gente. Tenemos evidencia de que en junio, julio y agosto aumenta la cantidad de enfermedades respiratorias y queremos evitar que las elecciones se realicen en perjuicio de la gente. Nos parece bien que las PASO se realicen en septiembre”, dijo hoy De Pedro en diálogo con periodistas en la Casa Rosada.
De Pedro llegará al palacio legislativo con la mirada enfocada en el sector de Juntos por el Cambio que ya dio señales de que es posible un acuerdo para postergar las PASO. En el Gobierno los identifican como aquellos que “tienen responsabilidades de gestión”, en contraposición con dirigentes más duros que no tienen cargos, como Bullrich y el ex presidente Macri. “Están dadas las condiciones para generar consensos”, dijo el ministro un día antes de reunirse, junto a Massa, con los referentes opositores en el Congreso. El jefe líder de La Cámpora, Máximo Kirchner, no estará presente debido a que se encuentra aislado de forma preventiva.