Investigadores crearon a Mindy, un modelo 3D que presenta alteraciones evolutivas como una mano en forma de garra, un cráneo más espeso y un cuerpo encorvado, por el uso de la tecnología.
Una reciente investigación de la Universidad de Sunshine Coast reveló un extraño fenómeno llamado protuberancia occipital externa que se sitúa en la base del cráneo, que sostiene el peso al bajar la vista para mirar la pantalla del celular y que afecta en su mayoría a los jóvenes.
En base a eso, TollFreeForwarding.com creó una representación de lo que será el cuerpo humano en el futuro si el uso de la tecnología continúa como en la actualidad. Mindy es la creación 3D de un ser humano del año 3000, que se ve encorvada, con un cráneo más «espeso», cerebro más pequeño y las manos como garras.
Se comprobó que ajustar de manera constante nuestra posición mientras miramos nuestro celular o el monitor en la oficina provoca esfuerzos en el cuerpo que determinan la postura.
Se generan alteraciones en la columna cervical provocando inestabilidad y rigidez en ciertas zonas de la columna vertebral. A su vez, el sedentarismo y la falta de actividad física no colaboran al bienestar del organismo, y muchas veces el uso excesivo del celular deviene en este tipo de comportamientos.
En promedio las personas pasan entre dos y cuatro horas por día con la cabeza inclinada usando el celular, dando lugar al llamado «cuello de Whatsapp.
También puede generar «pulgar atascado», lesiones en los dedos debido al uso progresivo de las articulaciones del pulgar hacia la cara interna de la mano. Estos nuevos síntomas preocupaciones entre profesionales de la salud
Mindy se muestra con la espalda y el cuello en una posición que se adentra en su pecho. La mano aparece como garra, resultado de agarrar el smartphone por un período significativo de tiempo. También se puede ver el codo, doblado en 90 grados, también llamado «codo smartphone».
El «tech neck» o cuello tech es producto de -cuando miramos hacia abajo al celular o cuando miramos el monitor- la contracción de esta parte del cuerpo, debido al esfuerzo de los músculos para sostener la cabeza en esta posición.
El cráneo más denso es un resultado de algunos estudios recientes que preocupan a la comunidad científica sobre los posibles efectos de la radiación por radiofrecuencias que emiten los celulares.
Un segundo párpado es el cambio más extraño que se ve en Mindy. Kasun Ratnayake, de la Universidad de Toledo, sugirió un cambio evolutivo radical que puede minimizar la cantidad de daño en nuestros ojos por mirar mucho las pantallas.
«Los humanos podrían desarrollar un segundo párpado para prevenir la exposición a luz excesiva, o el lente del ojo podría evolucionar para bloquear la luz azul», aventuró Ratnayake.