De perfil progresista y nacido en Uganda, el político de 34 años pasó de ser un legislador regional poco conocido a liderar la ciudad más poblada de Estados Unidos.
En una jornada electoral marcada por una participación récord no vista desde 1969, el demócrata socialista Zohran Mamdani fue elegido como el nuevo alcalde de Nueva York, convirtiéndose en el primer musulmán en ocupar el cargo y en el alcalde más joven desde 1892. A sus 34 años, Mamdani pasó de ser un legislador regional poco conocido a liderar la ciudad más poblada de Estados Unidos, impulsado por una ola de entusiasmo juvenil y promesas de cambio profundo.
Cabe destacar que el presidente Donald Trump y el magnate Elon Musk respaldaron abiertamente a su principal rival, el exgobernador Andrew Cuomo, quien intentaba relanzar su carrera política tras su renuncia en 2021. Sin embargo, los ataques y el financiamiento millonario no lograron frenar el impulso del joven candidato.
«Si usted está contento con la agenda de Donald Trump, si cree correcto que el hombre más rico del mundo domine la democracia para su propio beneficio, vote a Andrew Cuomo», lanzó Mamdani en una entrevista televisiva el día de la elección, en un mensaje que resonó con una ciudadanía ávida de renovación.
Mamdani centró su campaña en propuestas audaces para combatir el alto costo de vida en la ciudad: transporte público gratuito, cuidado infantil universal, viviendas asequibles y supermercados públicos con precios accesibles. Para financiar estas medidas, propuso aumentar en un 2 % los impuestos a quienes ganen más de un millón de dólares al año y equiparar la tasa impositiva empresarial a la de Nueva Jersey, lo que permitiría recaudar unos 9.000 millones de dólares anuales.
Estas ideas generaron entusiasmo entre los votantes jóvenes, que se volcaron masivamente a las urnas y conformaron un ejército de más de 100.000 voluntarios que impulsaron su campaña en las calles y redes sociales.
Mamdani, nacido en Uganda y nacionalizado estadounidense, no solo rompió barreras políticas, sino también culturales. Su identidad musulmana fue blanco de ataques islamofóbicos y acusaciones infundadas de antisemitismo, que él rechazó categóricamente como intentos de desacreditar su activismo en favor de los derechos palestinos.
Pese a las amenazas del presidente Trump, quien insinuó que podría arrestarlo, deportarlo o cortar fondos federales a la ciudad, Mamdani mantuvo una postura firme pero conciliadora: «Son amenazas, no la ley», dijo, y se mostró dispuesto a dialogar con el mandatario si eso ayuda a mejorar la vida de los neoyorquinos.
En su discurso de victoria, Mamdani agradeció a sus seguidores: «Estas son las manos que nos han llevado al punto de hacer historia en esta ciudad. Cuando luchás por la gente trabajadora, podés rehacer la política del lugar que llamás hogar».
