Por Luciano Datsira
El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ya no es solo militar: también golpea de lleno a la economía mundial. Con parte de las exportaciones de petróleo del Golfo en pausa y el comercio marítimo bajo amenaza, los mercados reaccionaron con subas fuertes del crudo y caídas en las bolsas. La pregunta ahora es cuánto tiempo puede resistir el sistema sin que eso se traduzca en aumentos directos para la gente.
🇮🇷 | Irán atacó al petrolero con bandera de Palaos Skylight cuando pasaba por el estrecho de Ormuz, frente a la costa de Omán.
Cuatro marineros resultaron heridos en el ataque. Toda la tripulación fue evacuada.
pic.twitter.com/Mr7n0IdHFe— Alerta News 24 (@AlertaNews24) March 2, 2026
El punto más sensible es el estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 20% del petróleo que se consume en el mundo y una porción clave del gas natural licuado. Si ese paso queda bloqueado durante varios días, millones de barriles dejarían de llegar a destino. Aunque algunos países pueden desviar parte del suministro por oleoductos, no alcanza para cubrir toda la demanda, sobre todo la de Asia y Europa.
El efecto más rápido se ve en los precios. Si el barril se mantiene caro por semanas, suben los combustibles, el transporte y los alimentos. También se encarecen productos ligados a la energía, como fertilizantes y químicos. Economistas advirtieron a Notas de Actualidad que un aumento sostenido del petróleo puede empujar la inflación y frenar la actividad económica, obligando a los bancos centrales a revisar tasas de interés y políticas monetarias.
El conflicto en Medio Oriente sacude a las principales bolsas globales: cuáles son las más afectadas
Todo depende del tiempo. Si la escalada se corta rápido, el impacto sería limitado. Pero si el conflicto se alarga, el golpe será más profundo: inflación más alta, menor crecimiento y presión sobre monedas y mercados financieros. Por eso, más allá del frente militar, la duración de la crisis en Medio Oriente será clave para saber si el daño económico es pasajero o se convierte en un problema global.
