Qué establece la nueva convocatoria y cómo funcionará el financiamiento.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) realizará el lunes 6 de octubre la segunda licitación de depósitos a plazo fijo UVA del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), administrado por la ANSES. El proceso contempla $200.000 millones que deberán ser destinados por los bancos adjudicatarios a nuevos créditos hipotecarios para vivienda.
La convocatoria incorpora un cambio respecto del primer llamado realizado en septiembre: ya no se exige que el crédito esté destinado exclusivamente a la compra de una primera vivienda. La nueva condición establece que los préstamos podrán utilizarse para financiar una vivienda única o de uso permanente, lo que amplía el universo de potenciales beneficiarios.
De acuerdo con la normativa del BCRA, podrán acceder personas que no sean propietarias de otra vivienda o aquellas que, aun siendo titulares de un inmueble, no dispongan de su uso. La medida contempla así situaciones en las que una persona posee una propiedad pero no puede habitarla, aunque cada entidad deberá determinar cómo se acredita esa condición.
Qué cambió respecto de la primera licitación
La diferencia entre ambas convocatorias radica en el criterio utilizado para definir a los beneficiarios. Mientras que la primera licitación estaba orientada a quienes buscaban acceder a una primera vivienda, la segunda incorpora el concepto de vivienda única o de uso permanente.
El economista Federico González Rouco, de Empiria, destacó que la modificación puede ampliar el alcance de los créditos a personas que ya tienen una propiedad pero buscan acceder a otra para uso permanente. Como ejemplo, mencionó a quienes buscan pasar de una vivienda de dos ambientes a otra de tres.
La licitación se realizará entre las 11 y las 15 del lunes 6 de octubre. Los bancos podrán presentar una o más ofertas por cada tramo establecido. Los depósitos serán ajustables por UVA más un spread, mientras que el BCRA actuará como colaborador técnico y operativo de la ANSES durante el proceso.
Una vez acreditados los fondos, las entidades financieras tendrán 90 días corridos para destinarlos al otorgamiento de nuevos préstamos hipotecarios. El dinero solamente podrá utilizarse para créditos destinados a la compra, construcción, ampliación o refacción de viviendas.
El esquema también contempla una cláusula de cancelación anticipada a favor del FGS. Podrá ser utilizada una sola vez después de transcurridos 90 días desde la constitución del plazo fijo y antes de su vencimiento, pero estará limitada a los recursos que el banco no haya convertido efectivamente en créditos hipotecarios.
La primera licitación del programa se realizó en septiembre por otros $200.000 millones y terminó con adjudicaciones a 13 bancos. En esta segunda etapa, el objetivo vuelve a ser canalizar recursos del FGS hacia el mercado hipotecario, aunque con un criterio de acceso más amplio.
En concreto, el cambio permite que el financiamiento no quede limitado a quienes nunca tuvieron una vivienda. También podrán quedar comprendidas personas que sean propietarias de un inmueble pero no tengan disponible su uso. Los requisitos específicos para acreditar cada situación serán definidos por las entidades financieras que otorguen los préstamos.
