La justicia uruguaya reveló su versión del crimen de Lola Chomnalez

La jueza Ortega señala que “El Cachila”, único detenido hasta el momento, no habría actuado solo en el crimen.

A cuatro años y medio de la muerte de Lola Luna Chomnalez (15), la Justicia de Uruguay reactivó la investigación y puso el caso nuevamente sobre la mesa generando una fuerte repercusión tanto en el ámbito local como en la Argentina.

 

Los padres de la joven entregaron un informe realizado por la Justicia argentina, el nuevo fiscal de la causa volvió a reactivar el expediente y la jueza Rocha Rossana Ortega accionó el procesamiento y la detención de, por ahora, el único sospechoso. Esto le permitió a la magistrada presentar este jueves el auto de procesamiento de Ángel Moreira, alias “El Cachila”, como coautor del homicidio de la adolescente, cuyo cuerpo fue hallado en el balneario Barra de Valizas.

Así narran la teoría de cómo mataron a Lola. En principio, existen dos secuencias posibles:

1– “La secuencia de la agresión pudo haber sido: se le aproxima la persona agresora por detrás, L. trata de escapar hacia los arbustos, le da alcance, le toma por detrás y le hace cortes para nada profundos, la enfrenta y recibe el golpe de puño ligero en región fronto-temporal izquierda, cae en la arena, y aunque se aferra de las ramas y se arrolla sin defenderse adoptando la posición de flexión, lateralizada a derecha tal cual es hallada, es apretada contra la arena. Muere, se la tapa con arena, aunque no se la entierra y al hallazgo del cuerpo se visualiza región glútea con su short de jean bien puesto”.

2– “Otra secuencia podría ser L. caminando de regreso a Valizas, se enfrenta al agresor que le propina primero un golpe en región frontotemporal, L. corre hacia las dunas, es alcanzada desde atrás, herida y posteriormente apretada en la arena”.

Ortega indica que “no es creíble la versión que da Moreira acerca de que Lola solo tuvo un desmayo y después murió”. De acuerdo a las pericias realizadas al cadáver, ella fue golpeada en el rostro, sufrió un corte en el cuello y fue apretada contra la arena, boca abajo, lo que terminó provocando su muerte al inhalar arena.

“Es decir que, a pesar de la versión endeble e ilógica de Moreira, lo cierto es que Lola cayó en la forma señalada por la prueba pericial, que le fueron provocadas heridas varias en cuello y brazos; y que asimismo existe prueba pericial sobre la actuación de más de un agresor”, expresó la funcionaria judicial haciendo referencia a que en el homicidio participaron por lo menos dos personas.

Y continúa: “Es claro pues, que la causa de la muerte fue provocada porque la víctima fue sujetada contra el suelo aspirando y tragando arena, la que fue encontrada en sus vías aéreas, bronquios, tráquea y cavidad bucal, evidenciando que se intentó asfixiarla contra el suelo. Así, la explicación increíble que intenta brindar el indagado sobre un simple desmayo de Lola no se compadece ni con la lógica ni con el informativo probatorio reunido”, destaca en el auto de procesamiento.

“El indagado junto a otras personas -cuyas identidad o identidades se continuará investigando-, mantuvieron retenida a la jovencita en el lugar antedicho, donde le fueron provocadas heridas varias en el cuerpo, y finalmente la muerte, sujetándole la cabeza contra el suelo para tratar de asfixiarla. La joven intentó defenderse existiendo signos de ello, habiéndose recabado muestras de sangre, que bien pueden corresponder a otro copartícipe del crimen, y que si bien a la fecha no ha sido identificado, no enerva la responsabilidad de Moreira como coautor del hecho”, cierra la jueza Ortega.

Además, remarcó que todavía se investiga el móvil del ataque, descartando en dos tramos del texto la hipótesis de un intento de robo o un “delito sexual”. El único detenido fue procesado con prisión preventiva y consideran que Ángel Moreira Martínez, apodado “El Cachila”, es coautor del delito de “homicidio agravado por alevosía”.

La magistrada reveló que los elementos analizados colocan al procesado en el rol de “coautor”. La jueza dijo que en el marco de la causa surgieron “recientemente” nuevas líneas de investigación que hay que seguir y, si bien se negó a dar detalles para no entorpecer la investigación, mencionó “una pericia” y “un testigo” de relevancia. Explicó que “la prueba de ADN no puede transformarse en una prueba excluyente y exclusiva pues no todos los partícipes en el homicidio dejan su rastro de sangre”, en alusión a que el ahora procesado fue liberado en 2014 porque dio negativo el análisis genético comparativo que se le realizó.

En su indagatoria el hombre procesado reconoció que se cruzó con la víctima en la playa el 28 de diciembre del 2014 y le ofreció “una estampita”, pero que luego ella se sintió “mareada” y que al auxiliarla descubrió que “no tenía pulso”, se asustó y se fue.

Lola (15) viajó a Barra de Valizas el sábado 27 de diciembre de 2014 y se alojó en la casa de su madrina, Claudia Fernández, quien se encontraba junto a su esposo, Hernán Tuzinkevcih, y el hijo de éste. Al día siguiente, la adolescente desapareció cuando salió a caminar por la playa y dos dí­as después fue encontrada asesinada a unos cuatro kilómetros de la casa, en una zona de médanos. Mediante la autopsia se determinó que Lola murió por asfixia por sofocación y que presentaba varios cortes hechos con un arma blanca en distintas partes del cuerpo.

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