La mujer logró escapar mientras el sujeto estaba en el baño. Fue sometida a maltratos físicos y psicológicos. En los primeros años del cautiverio también la mantuvo encadenada.
Un hombre de 57 años fue imputado en la mañana de este viernes por haber mantenido privada de la libertad a su pareja durante 22 años. El sospechoso había sido detenido el pasado miércoles. El juez penal de Primera Instancia Héctor Núñez Cartelle dictó prisión preventiva por 60 días. La víctima logró escapar el pasado 8 de mayo de la casa donde estaba secuestrada, en Santiago al 3500, en barrio Cura.
La casa en la ciudad de Rosario en la que la mujer vivía desde los 19 años se había convertido en una cárcel. La mujer ahora tiene 43 años y de acuerdo a su relato ante la fiscal de Violencia de Género, Luciana Valarella, apenas se casaron su flamante esposo se convirtió en otra persona. La tenía encadenada a la pata de la cama, la golpeaba y la hostigaba psicológicamente.
El ahora detenido, la consideró siempre su esclava, evitaba que tuviera contacto con sus parientes, si lo hacía era con una suerte de «guión» preparado por él: la obligaba a cambiar siempre de apariencia y hasta le cambió el nombre.
Según consigna el diario La Capital, la mujer ya se había resignado a vivir en esas condiciones, pero el pasado 8 de mayo se le presentó la oportunidad que tanto había deseado y no la dejó pasar. Después de insultarla y acusarla de haber perdido una herramienta de su taller mecánico, el hombre se descompuso y se encerró en el baño. Había olvidado cerrar con llave la puerta de la casa.
La mujer, quien estaba irreconocible, corrió hasta una estación de servicio ubicada en el cruce de Pellegrini e Italia, donde tomó un taxi y fue hasta la casa de un familiar suyo, que la acompañó a denunciar a su marido. La policía lo detuvo al marido en su casa. La fiscalía lo imputó en las últimas horas por el delito de privación ilegítima agravada y le dictó prisión preventiva efectiva por 60 días.